Una posible reducción de los ingresos petroleros del país, ocasionada por la caída en los precios internacionales del crudo, no impactará la calidad crediticia de los estados mexicanos en 2015, pero sus finanzas pudieran quedar presionadas si continúa esta tendencia hacia 2016, consideró Moody’s Investors Service.

Las estrategias de cobertura del gobierno federal, el IEPS a los combustibles, y el fondo de contingencia protegerán los ingresos de los estados si los precios del petróleo permanecen bajos durante 2015 , indicó el analista de Moody’s, Francisco Vazquez-Ahued.

En el reporte titulado Los estados mexicanos están protegidos de los bajos precios del petróleo en 2015 , la calificadora internacional de riesgo crediticio apuntó que las transferencias federales representan alrededor de 90% de los ingresos totales de los estados mexicanos.

Señaló que las aportaciones y los convenios están protegidos por una opción put sobre el precio del petróleo que contrata el gobierno de México cada año, de forma tal que los ingresos que respaldan estas transferencias están aseguradas contra fluctuaciones en los costos del energético.

Vazquez-Ahued precisó que las participaciones, las cuales representan 30% del total de las transferencias, no gozan de esta garantía.

Moody’s estimó que el gobierno federal será capaz de distribuir las participaciones en 2015 aún si el precio promedio del crudo mexicano cae a 40 dólares por barril.

Consideró que durante este año no se utilizará el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), que es el principal fondo utilizado para compensar las insuficiencias en las participaciones.

Mencionó que al final del tercer cuarto de 2014, el FEIEF contaba con activos por 32,000 millones de pesos (unos 2,400 millones de dólares), cifra pico jamás antes registrada.

Destacó que otra tendencia que ayuda en la protección de los estados es la reducción de la porción de las participaciones que se fondea con ingresos petroleros, tendencia que ha continuado a la baja para alcanzar 24% de las participaciones en 2014 de 35 por ciento en 2006.

Otros ingresos que fluyen al fondo de las participaciones incluyen el Impuesto sobre la Renta (ISR) y el impuesto al consumo de la gasolina, anotó.

Moody’s estimó que tres factores pudieran ejercer presión en las finanzas públicas estatales si los precios bajos persisten en 2016.

El primero es una caída potencial en las transferencias federales en caso de que el gobierno federal revise sus supuestos de precios petroleros a la baja; el segundo es una reducción o modificación al régimen fiscal de la gasolina, y el tercero es una merma considerable del FEIEF.

erp