Estados Unidos inició el miércoles una investigación para determinar si sus importaciones de uranio afectan la seguridad nacional, lo cual podría conducir a la aplicación de aranceles.

El secretario de Comercio Wilbur Ross anunció que la revisión abarcará todo el sector del uranio, desde la minería hasta el enriquecimiento y se examinará tanto su uso industrial como en defensa.

"El consumo de nuestra producción de uranio necesario para las fuerzas armadas ey la energía eléctrica cayó de 49% a 5%", dijo Ross en una declaración y prometió que la investigación será cuidadosa, justa y transparente.

Washington invocó razones de seguridad nacional como justificación para imponer aranceles a la importación de acero y aluminio lo cual desató una ola de represalias arancelarias contra productos estadounidenses que está alarmando a políticos y empresarios de Estados Unidos.

En mayo el departamento de Comercio comenzó a investigar si existen importaciones de autos y autopartes que también ponen en riesgo la seguridad nacional.

El año pasado Estados Unidos importó uranio enriquecido por un monto de 1.400 millones de dólares. También importó mineral de uranio por 470 millones de dólares y uranio en aleaciones por 1.800 millones de dólares.

Canadá y Kazajistán responden por la mitad del uranio importado para alimentar centrales eléctricas, según el departamento de Energía.

Otros grandes proveedores son Australia, Rusia y Uzbekistán.

La investigaciones de las importaciones de uranio fue solicitada por las compañías mineras estadounidenses Ur-Energy y Energy Fuels.

El uranio es utilizado para generar el 20% de la electricidad de Estados Unidos y también es utilizado en submarinos y portaaviones. Pero la producción nacional de ese mineral solo aporta el 5% de lo que el país precisa, según el departamento de Comercio.