El sector empresarial está dispuesto a compensar con inversión privada la menor asignación de recursos públicos para el desarrollo de infraestructura en el 2020 y con ello se aspire al crecimiento económico del 4% anual, aseguró Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

“El dinero está ahí, los proyectos también, sólo falta que el presidente de México (Andrés Manuel López) anuncie el programa nacional de infraestructura”, acotó.

Acusó que el monto de la inversión pública se perfila como el más bajo de los últimos cuatro años, por lo que difícilmente se podrá alcanzar el crecimiento económico anhelado.

“Se requieren acciones que vayan dirigidas a aumentar la inversión pública, quizás alcanzaremos la inversión pública más pequeña de los últimos años. Los cálculos es que andarán entre 1.5% como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2020, el año pasado andábamos en 2% y requerimos el 5 por ciento. (Ante esa deficiencia) el sector empresarial busca alternativas de solución y en las próximas semanas intentaremos alternativas al tema central de compensar con inversión privada”, estableció Salazar Lomelín.

En conferencia de prensa, el dirigente empresarial adelantó que el CCE ya trabaja en un plan de infraestructura nacional y muchos de ellos se han identificado, algunos de ellos los tiene ubicados la Secretaría de Hacienda desde hace muchos años, otros la de Comunicaciones, pero la Iniciativa Privada ya ha emprendido análisis de los proyectos.

Abundó: “Hemos hecho una recopilación de todos los proyectos que se están necesitando en el país con una prioridad en los proyectos del sur sureste para el país, ya sabemos cuántos son, pero no necesariamente tienen ingenierías hechas ni cómo se van a financiar, pero sí estamos en el proceso de identificar cuáles estarían para hacerlos en el 2020”.

Confió en que en las próximas semanas se pueda alinear todo esto y “podamos ir a presentar a la autoridad que aquellos proyectos que no pueda realizar el sector público puedan ser compensados por el sector privado”.

Cuando se invierte en infraestructura, dijo, se le otorga bienestar social tanto en carreteras, telecomunicaciones, obra pública, transporte, otras.

México requiere invertir 25% del PIB entre fondos privados y públicos para acelerar el crecimiento económico, pero la tendencia de la inversión pública apunta a la baja, por ello, comentó el líder del CCE, la IP seguirá invirtiendo 18% del PIB anualmente, en donde va integrado el capital de las grandes empresas.

Carlos Salazar reconoció que los compromisos de inversión privada no se han ejercido en su totalidad por la incertidumbre, pero ya se han realizado al menos 18,000 millones de dólares.

En su oportunidad, Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, exigió que el gobierno federal deje “su enamoramiento” con tres programas insignia de infraestructura (refinería Dos Bocas, el Tren Maya y el Aeropuerto de Santa Lucía) y disperse recursos en lo que es la inversión productiva.

El enfoque del presupuesto es que se ha decidido cambiar el corto plazo por el largo, “se está concentrando el presupuesto público en dos o tres programas insignias del gobierno actual y la inversión que requiere el sector energético y salud, carreteras está reduciendo de manera sustancial. Si no se invierte en otras ramas como escuelas, carreteras, hospitales, en el largo plazo se está cercenando que hay crecimiento económico, empleos y bienestar”, acotó.

Para el líder patronal, el sector energético es el talón de Aquiles de este gobierno, en donde hay más señales erráticas y de desconfianza generadas, cuando ahí existe una gran oportunidad para impulsar la inversión.

 

Inversión privada, fundamental

Urgen a reactivar farmouts para lograr crecimiento del PIB

Citibanamex tiene una expectativa negativa en el crecimiento económico para el 2020 por la caída en la producción petrolera, y advirtió que de no materializarse el aumento de 13% del crudo, impulsado por los esquemas privados farmouts, el PIB podría tener un impacto a la baja de 0.7 puntos porcentuales.

“Para revertir la caída de producción de petróleo, es fundamental atraer la inversión privada y que se tome la decisión de los farmouts, eso puede resolver el problema de la empresa (de Petróleos Mexicanos) a largo plazo, y  puede ayudar a corto plazo”, advirtió Sergio Kurczyn Bañuelos, director de Estudios de Citibanamex.

En conferencia con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Hurtado, director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, comentó que “si en el año 2020 se logra estabilidad del precio (del crudo) y se materializa el aumento de producción petrolera, el panorama de la economía cambiaría y le añadirían 0.7 puntos porcentuales al crecimiento, si se materialice el crecimiento 13% de producción de petróleo que trae el presupuesto (proyectado por la Secretaría de Hacienda)”.

Resulta fundamental que se reanuden los esquemas de asociaciones privadas llamados farmouts, para tener un repunte en la producción petrolera y no se presionen las finanzas públicas, opinó Carlos Serrano Herrera, economista en jefe de BBVA.

Tanto los analistas de BBVA y Citibanamex coincidieron que los pronósticos para Pemex son demasiado halagüeños; sin embargo, son insuficientes para revertir la caída en producción petrolera.

Alexis Milo, director general de Análisis Económico de HSBC, explicó que el problema al que se enfrenta el gobierno federal es que la producción de petróleo viene disminuyendo más o menos 10% con respecto al año pasado, “si multiplicamos ese 10% por la participación del petróleo en la economía, le está restando más o menos 0.6 puntos al crecimiento de este año”. Carlos Salazar, presidente del CCE, anunció que la industria química invertirá 30,000 millones de dólares para el rubro petroquímico.