La iniciativa de unir las cuatro filiales y el corporativo de Petróleos Mexicanos (Pemex) en una sola empresa integrada no es nueva y, de hecho, goza de la aprobación de buena parte de los actores del sector energético, aseveró el secretario de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, Juan Bueno Torio, para quien la integración podría ser paulatina pero debe ser inmediata.

El legislador explicó que en la fracción panista del Legislativo se ha considerado la opción de plantearle a Pemex, por lo menos, la integración de dos grandes empresas: una que lleve a cabo la exploración y producción de los hidrocarburos, así como la extracción y comercialización de gas, integrando Pemex Exploración y Producción con Pemex Gas y Petroquímica Básica, y otra que se encargue de la transformación y distribución, fusionando Refinación y Pemex Petroquímica.

Además, considero que debe eliminarse el corporativo porque no aporta nada. Su operación debe reducirse a la mínima capacidad, por lo menos, y dejar a las empresas productivas que operen y decidan en términos técnicos y administrativos , dijo Bueno Torio a El Economista.

El Diputado argumentó además que el objetivo central de esta fusión no será de ninguna manera despedir personal de Pemex, sino aprovechar mejor sus capacidades productivas dentro de la cadena de valor para aumentar los ingresos de la empresa.

Por su parte, el director de posgrado en Geociencias y Administración de Recursos Naturales del Instituto Politécnico Nacional, Miguel García Reyes, recordó que la consultora McKinsey fue la que aportó los argumentos técnicos para esta medida de fusión, que en un principio fue sana, ante la centralización y opacidad con que operaba Pemex, pero con el tiempo fue creciendo en términos burocráticos administrativos y en vez de mejorar la operación la empeoró.

Yo creo que, siguiendo las tendencias mundiales de incorporar las empresas, Pemex debe seguir el ejemplo y mantener sus complejos en el sur, en el norte y a un corporativo reducido a su máxima expresión, que opere para ellos y no como empresa gubernamental , dijo el experto. García Reyes explicó que la experiencia en la brasileña Petrobras fue realizar una integración previa a la modernización del sector, misma que han seguido en Rusia, China y Centroamérica.

Finalmente, con la nueva Ley de Pemex, intrínsecamente se puede tomar la decisión de cómo organizarse para funcionar mejor, por lo que la integración debe ser una decisión que se tome al interior de la empresa y sin presiones políticas, coincidieron los expertos.

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