La confianza de los consumidores en España mejoró en noviembre, tras cuatro meses consecutivos de descensos, aunque se mantiene en los niveles mínimos registrados en los peores momentos de 2012 y 2008.

Según el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) publicado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), éste se situó en noviembre en 55.7 puntos, 7.2 por encima del dato del mes anterior, con una mejor valoración de las expectativas a futuro y, en menor medida, de la situación actual.

En concreto, aumentó 12.8 puntos la valoración de las expectativas a futuro (hasta los 81.5 puntos), mientras que la situación actual mejoró 1.7 puntos (hasta 29.9).

En conjunto, desde febrero de este año el ICC disminuyó un 35%, con un descenso del 60.6% del índice de situación actual y una pérdida del 14.5% en el índice de expectativas.

La confianza de los consumidores, en comparativa mensual, se desplomó en marzo y abril y repuntó ligeramente en mayo y junio, momento a partir del cual acumuló cuatro meses consecutivos de descensos, una tendencia que se rompió en noviembre.

Con estas evoluciones, el índice se sitúa en cifras muy similares a las obtenidas en 2012 y primeros meses de 2013 y también a los que se dieron en 2008 y principios de 2009, “los valores más bajos de la serie hasta el momento”, lejos de los 100 puntos, que marcan el inicio de lo que se puede considerar una percepción positiva.

El CIS señala que el índice de noviembre “sigue recogiendo un contexto especial y atípico debido a la crisis global motivada por el virus Covid-19” y detalla que el trabajo de campo para este mes se realizó del 16 al 20, “en la fase de nueva normalidad y con unas expectativas que siguen condicionadas por el clima de incertidumbre existente”.