El apoyo que el gobierno federal busca dar a Petróleos Mexicanos (Pemex) se vio reflejado en el gasto que se hizo en la inversión física durante el primer bimestre del año, pues más de 60% se destinó al sector energético, lo que implicó sacrificar a otros sectores como el de Comunicaciones y Transportes que registró la reducción más alta desde 1990.

De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), en el primer bimestre del año, el gasto en inversión fue de 97,104 millones de pesos, del cual 61.6% se destinó al sector energético con un total de 59,859 millones de pesos, 27.2% más que en los primeros dos meses del 2018.

Es el crecimiento más alto desde el primer bimestre del 2014, cuando creció 55.9 por ciento. En el mismo periodo de 2015, el gasto en inversión física del sector energético creció 26.1%; mientras que en el 2016 sufrió una reducción del 45.3%, en el 2017 bajó 3.4% y en el 2019 disminuyó 13.7 por ciento.

Dentro del sector energético se encuentra el rubro de hidrocarburos, que se refiere a la exploración, producción y refinación de petróleo; se destinaron 54,282.8 millones de pesos, un incremento de 30.3%, respecto del primer bimestre del año anterior.

Mientras que el rubro del sector eléctrico tuvo un gasto en inversión de 5,576 millones de pesos, 3.3% más que en el 2018, según los datos que publica la SHCP.

SCT, a la baja

Con lo anterior, el gasto en inversión del sector de Comunicaciones y Transportes se vio afectado, pues tuvo una reducción anual de 91.5%, con lo que gastó 589 millones de pesos. Es la caída más alta que se haya registrado en un periodo similar desde 1990, año hasta donde tiene registro Hacienda.

Luis Foncerrada, presidente de True Economic Talks, expuso que el gobierno, al estar dedicando tantos recursos al sector de energía, podría dejar a un lado la inversión en carreteras, puentes, fibra óptica, aeropuertos o puertos.

Sin embargo, refirió que la reducción en el rubro de comunicaciones y transportes también se puede deber a que no hay aún proyectos de inversión bien definidos.

“Todavía es temprano para saber qué proyectos de inversión tendrán mayor gasto, lo que sí se requiere es un plan nacional de infraestructura, en donde se tengan proyectos específicos e interrelacionados entre ellos para incrementar la productividad del país, y que no sean proyectos producto de ocurrencias”, dijo.

Explicó que la principal fuente de ingreso del gobierno provendrá de la mayor producción de petróleo, por lo que se están destinando mayores recursos a este sector.

Piden cautela en recortes

Para Foncerrada, uno de los peores errores que podría cometer la actual administración es seguir reduciendo la inversión como hizo el gobierno pasado, con el fin de lograr sus metas fiscales.

“La administración pasada tiró la inversión a niveles que no habíamos visto desde hace 80 años, se ubicó en menos de 3% del Producto Interno Bruto en el 2018, lo cual es un problema enorme, y sería muy dañino que se volviera a sacrificar la inversión pública”, sostuvo.

A su parecer, con la reducción de crecimiento económico que se hizo del 2019 y del 2020, el gobierno federal tendrá menores ingresos, por lo que tendrá pocos recursos para cubrir sus gastos, entre ellos, la inversión. “Evidentemente, sin una reforma fiscal, la apuesta al sector petrolero es muy importante, de ahí que le estén dando mayores recursos y que sea la bandera del presidente”.

De acuerdo con los Precriterios Generales de Política Económica 2020, la estimación de crecimiento para el 2019 considera que el gasto en inversión continuará de manera inercial mostrando debilidad. No obstante, diversos factores pueden modificar esta previsión.

“El gobierno buscará impulsar la inversión privada en infraestructura y sectores estratégicos usando diferentes esquemas de participación, así como mejorando el clima de negocios a través de reforzar el estado de derecho, reducir la violencia y mejorar la seguridad”.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx