La automotriz Fiat dejó en suspenso la aprobación de su inversión por cerca de 1,000 millones de dólares para la supervivencia de su planta de Nápoles, después de no encontrar respaldo de los trabajadores para aumentar la productividad en esas instalaciones.

Solo 62% de los 4,642 trabajadores que votaron el martes en la planta de Pomigliano respaldaron el plan del presidente ejecutivo de Fiat, Sergio Marchionne, para realizar cambios fundamentales en las condiciones laborales, considerado como una divisoria de aguas para las relaciones industriales italianas.

Marchionne pedía el respaldo unánime de los cinco sindicatos que actúan en la planta antes de invertir 700 millones de euros (939.2 millones de dólares) y comenzar la producción del nuevo modelo Panda.

"Fiat reconoce la imposibilidad de alcanzar un acuerdo con ellos obstruyendo el plan de relanzar a Pomigliano", dijo la empresa en un comunicado.

"La empresa trabajará con aquellos sindicatos que asumieron la responsabilidad de un acuerdo para encontrar y hacer cumplir juntos las condiciones necesarias para realizar los planes futuros", añadió.

El comunicado no hizo mención de las inversiones o la producción de autos y aunque algunos miembros de sindicatos sintieron que era positivo, hubo pedidos de aclaraciones.

"Eso confirma la inversión. El Panda llegará a Pomigliano. También pienso que Fiat querrá más garantías, por lo que hay trabajo por hacer," dijo Bruno Vitali, titular de uno de los sindicatos que respaldan el acuerdo.

Pero Giuseppe Farina, un funcionario líder de una parte del mismo sindicato, dijo que quería más detalles.

"Estoy interesado en entender si Fiat está confirmando el proyecto Panda en Pomigliano. Si Fiat no lo está confirmando estamos fuertemente en contra," dijo.

Marchionne había propuesto realizar cambios más flexibles, restringiendo las huelgas y limitando beneficios como los días por enfermedad.

El Ministro de Trabajo Maurizio Sacconi dijo previamente que Fiat debería estar satisfecho con el resultado inequívoco de la votación y Marchionne ciertamente respetaría un acuerdo para invertir en Pomigliano.

Cuatro de cinco sindicatos de la planta expresaron su respaldo a la propuesta de Fiat, y solo el sindicato Fiom dijo que la propuesta violaba las leyes de los derechos a huelga y a ausencias por enfermedad.

Fiom pidió a Fiat que reabra las negociaciones para alcanzar un consenso.

RDS