Audi, la marca emblemática de Volkswagen, anunció un ajuste de inversiones para el 2016. Con más de 3,000 millones de euros, dará prioridad a contrataciones y retrasará la construcción de un nuevo túnel de aire.

Mediante un comunicado, detalló que la mitad de la inversión prevista se llevará a cabo en las sedes alemanas de Ingolstadt y Neckarsulm, en la búsqueda de personal especializado en sistemas de propulsión alternativos y construcción ligera, así como de especialistas que desarrollarán, aún más, los campos de Audi connect, la movilidad de Audi, y la fábrica inteligente en el contexto de la digitalización, refirió Thomas Sigi, responsable de Recursos Humanos de Audi. A principios de diciembre la compañía pagó 850 millones de euros por un tercio de acciones de HERE, sistema de mapas digitales que pertenecía a la firma finlandesa Nokia.

El presidente de la automotriz alemana, Rupert Stadler, expresó en el documento que la marca planea abrir un nuevo segmento de mercado con el Audi Q2 el próximo año, además de presentar al sucesor del Q5.

La armadora lanzará en el 2018 su primer vehículo producido en serie con propulsión eléctrica, basado en el concepto Audi e-tron quattro. En el 2020 esperan ampliar su gama hasta incluir 60 modelos.

A pesar de la crisis al ser marca de Volkswagen, debido al escándalo de los motores trucados que violaron las normas ambientales de Estados Unidos y Europa, Axel Strotbek, responsable Finanzas y Organización de Audi, dijo que no van a ahorrar a costa del futuro.

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