México y cinco países de Centroamérica programan poner en vigor un Tratado de Libre Comercio (TLC) unificado a partir del próximo 1 de septiembre, con el que se otorgarán nuevas preferencias arancelarias en productos como prendas de vestir, autos y azúcar.

Las naciones centroamericanas, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua podrán exportar anualmente hasta 200 millones de metros cuadrados de prendas de vestir a México.

El quinteto de países exportó en el 2011 prendas y accesorios de vestir al mercado mexicano por sólo 2 millones de dólares, mientras que sus ventas al mundo de esos mismos productos alcanzaron 1,162 millones de dólares ese año.

De hecho, México y Centroamérica compiten codo a codo en el mercado de ropa de Estados Unidos, aunque entre todos ellos han integrado más sus industrias a través de un mecanismo conocido como acumulación de origen, para enfrentar a sus pares de Asia.

Mediante esa regla, se permite acumular insumos de ciertos países que no se produjeron en la región del pacto internacional del que se trate, considerándolos originarios y, por tanto, elegibles para beneficiarse de las preferencias establecidas en el mismo.

CUBRIRÁN DESABASTO DE AZÚCAR

También México se comprometió a otorgarles cupos por hasta 53% de su desabasto de azúcar. En forma desglosada, a Guatemala le corresponderá 22% del faltante, seguido de Honduras (8%), Costa Rica (5%) y El Salvador (8%), mientras que Nicaragua mantuvo 10% que ya tenía.

Los centroamericanos lograron asimismo beneficios arancelarios en otros productos como velas, textiles, papel, vitrinas, vehículos automotores, cigarros, congeladores, conductores eléctricos, atunes, maíz y aceite comestibles.

A la vez, Honduras y El Salvador eliminarán aranceles a importaciones mexicanas de vehículos en un plazo de 10 años; Guatemala lo hará en seis años. Y México obtuvo acceso preferencial a otros productos, como ambulancias, carros fúnebres, lácteos, maíz, yeso, detergente en polvo, quesos y cigarros.

rmorales@eleconomista.com.mx