A pocos meses de que se lleven a cabo las elecciones presidenciales en Colombia, ya se empiezan a conocer algunas de las propuestas económicas y sectoriales de algunos de los precandidatos. Una de las que generó controversia en los últimos días es de Gustavo Petro, que aseguró que, de llegar a la Casa de Nariño, frenaría la exploración de petróleo.

Aunque el precandidato afirmó, en una entrevista a El Tiempo, que la idea es migrar a una economía no extractivista, algunos expertos indicaron que esta decisión no solamente afectaría al sector de hidrocarburos, sino que tendría consecuencias en las finanzas públicas y el desarrollo regional.

Por ejemplo, según cifras del Ministerio de Minas y Energía, la participación de este sector en los ingresos de la Nación es de 12%, unos ingresos que se reducirían, y eventualmente se dejarían de percibir, si se da el escenario que planteó el precandidato.

Y es que, de hecho, la Cartera de Minas y Energía reporta que para el bienio 2021-2022, las regalías que aporta el sector de hidrocarburos llegarán a los 17 billones de pesos colombianos (4,300 millones de dólares). Algunos expertos señalan que sin estos recursos no habría suficiente dinero para apoyar al desarrollo regional.

“Los departamentos y municipios reciben en promedio 10 billones de pesos colombianos (2, 531 millones de dólares)  anuales por concepto de regalías, que no habría otra fuente de ingresos en el corto y mediano plazo que pudiera suplir esos ingresos que se dejarían de recibir”, dijo Amylkar Acosta, ex ministro de Minas.

Sin las regalías ni los ingresos para el presupuesto del Gobierno, los analistas y expertos prevén que los recursos se quedarían cortos para atender problemáticas sociales.

“Para nosotros el sector petrolero es parte de la solución para superar el nivel de pobreza, cayeron en pobreza más de 20 millones (5,063 millones de dólares)  de colombianos, hoy en día tenemos que tener la caja suficiente para poder recuperar ese nivel de vida de los colombianos”, dijo el presidente de Campetrol, Nelson Castañeda.

La decisión también implicaría que Colombia tuviera que importar petróleo pues, según Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy, este cambio haría que Colombia perdiera suficiencia energética.

“No explorar es limitar nuestra autosuficiencia, es depender de países externos para nuestro abastecimiento por lo menos en los próximos 40 años”, dijo Vera.

Acosta señaló que, en ese sentido, se afectaría la balanza comercial. “El país recibe, aproximadamente, 16,000 millones de dólares por concepto de sus exportaciones, que los dejaría de recibir y tendría que sacar, no sé de dónde, 18,000 millones de dólares para importar el crudo que se requeriría, esto lógicamente sería algo traumático y, de materializarse, estaríamos dando un salto al vacío”.