La viabilidad del nuevo Aeropuerto Internacional de la Riviera Maya quedó en el aire luego de que la Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT) declaró desierta la licitación pública para su construcción. En un comunicado, el pasado viernes la dependencia confirmó que realizará una evaluación sobre la conveniencia de volver a llevar a cabo otro proceso y las condiciones del mismo.

El argumento para terminar de tajo con la competencia entre los dos grupos interesados (Tradeco Infraestructura, Corporación América y el señor Haig Gulesserian Damlamayan, por un lado, y Grupo México y Grupo Aeroportuario del Pacífico por el otro) fue que no cumplieron con los estándares de seguridad operativa, además de tener inconsistencias de carácter jurídico en sus propuestas técnicas.

Sobre las ofertas monetarias se mencionó: Dentro de los siguientes cinco días hábiles a esta fecha se les devolverá a cada uno de los participantes las propuestas económicas que presentaron sin que éstas hayan sido abiertas .

La construcción del aeropuerto en Tulum, Quintana Roo, requería una inversión de 2,700 millones de pesos, según refiere el Fondo Nacional de Infraestructura en el rubro de proyectos aprobados y que fue de 3,120 millones de pesos cuando se analizaba el proyecto.

Pospuesta en más de una ocasión la publicación de las bases de licitación, finalmente se publicaron el 11 de mayo del 2010 y en junio próximo se estimaba dar a conocer el ganador.

EL ROL DE LA CFC

En las base de licitación se estipuló que los interesados debían contar con la opinión favorable de la Comisión Federal de Competencia (CFC), que el 30 de enero prohibió al grupo formado por Aeropuertos de Cancún y Aeropuertos del Sureste (Asur) evitar una concentración excesiva en el mercado de servicios aeroportuarios de la región Cancún-Riviera Maya .

Asur se inconformó por la decisión e interpuso un recurso de reconsideración el 11 de marzo ante la Comisión, que hasta el 25 de abril no había sido resuelto y por ello no se tiene una negativa definitiva para seguir. En ese contexto, la SCT aceptó un escrito en el que el grupo dirigido por Fernando Chico Pardo solicitó dejar a salvo los derechos de la empresa para continuar.

Sin embargo, en la información que la dependencia ofreció el pasado viernes se precisa que el grupo de Aeropuerto de Cancún y Asur, no entregó la documentación correspondiente debido al impedimento impuesto por la Comisión Federal de Competencia, situación que, de acuerdo con las bases de la licitación, es causa de desechamiento .

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