El gobierno federal pidió al Senado de la República que ratifique el Convenio Bilateral en Materia de Aviación que firmaron los gobiernos de México y Estados Unidos el pasado 18 de diciembre en Washington.

Este martes, el acuerdo será turnado por la Mesa Directiva del Senado a las comisiones de Relaciones Exteriores de América del Norte, Relaciones Exteriores, y Comunicaciones y Transportes para su análisis, dictaminación y eventual aprobación.

La propuesta de ratificación fue enviada el viernes al Senado y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) adhirió un estudio sobre la aeronáutica mexicana y su impacto con este acuerdo que el año pasado fue rechazado por el Frente por la Defensa de la Aviación Nacional.

En diciembre del 2015, la subsecretaria de Transportes de la SCT, Yuriria Mascott Pérez, dijo a senadores que con el convenio se alentará la mejora de los servicios aéreos al fomentar la apertura de más rutas y frecuencias y por ende mejores precios. Establece, además, condiciones máximas de seguridad en el transporte, en la prestación de servicios aéreos y en el impulso de la conectividad.

Mercado expandido

Comentó que con la apertura de las terceras y cuartas libertades se generará oportunidad de un mercado de 515,000 millones de dólares al año, que es el intercambio comercial entre México y Estados Unidos.

Además, para las aerolíneas de carga mexicanas, abrir las quintas y las séptimas libertades implica un mercado adicional de 659,000 millones de dólares, que es el intercambio entre Estados Unidos y Canadá.

En contraste, agregó, para las aerolíneas de carga americanas significa acceder a un mercado de 40,000 millones de dólares anuales, es decir, el intercambio entre México, Centroamérica y Sudamérica.

Informó que en las terceras y cuartas libertades se establece la posibilidad de transportar mercancías entre cualquier par de ciudades entre ambos países, lo que alentará el desarrollo del transporte aéreo de carga, industria que actualmente es incipiente en México.

Mientras que las quintas libertades son para que las aerolíneas puedan recoger carga y llevarla a un tercer país y las séptimas libertades abren la posibilidad de que una aerolínea pueda transportar carga de una ciudad de la contraparte a una tercera nación sin necesidad de que el vuelo parta del país bandera .

tania.rosas@eleconomista.mx