La precarización laboral en el país alcanzó cifras históricas en el primer trimestre de 2019, al reportar una tasa de 19% de la población ocupada que se encuentra en condiciones críticas en su empleo, ya sea porque percibe un bajo salario, o tiene una extensa jornada laboral o una combinación de ambas. 

De tal manera que hay en el país 10.2 millones de personas en un empleo precario y que, comparado con el mismo periodo de 2018, éste tuvo un incremento de 3.5 puntos porcentuales colocándose como la cifra más alta de la que se tenga registro (2005), informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en su reporte trimestral.

Asimismo, es el nivel más alto de precarización laboral para un arranque de administración; pues en la correspondiente al expresidente Felipe Calderón fue de 11.6% de la población ocupada; mientras que con el expresidente Enrique Peña Nieto, las personas con un empleo en condiciones críticas reportaron una tasa de 11.8 por ciento.

Tan sólo, considerando el trimestre previo, se sumaron a un empleo con malas condiciones dos millones de personas al primer trimestre de 2019. Es claro que “el mercado laboral no ha podido recuperarse de una crisis y se mantienen esquemas que poco contribuyen a generar empleos dignos, como es el caso de la informalidad”, dijo Paolo Falco, experto de la OCDE

Alfonso Bouzas, especialista laboral de la UNAM, comentó que “la tendencia a la precarización del trabajo que se inició en los 80, y a la fecha todavía no se ha visto modificado de manera significativa. El sector informal sigue creciendo, los trabajadores del sector formal siguen padeciendo la tercerización y en términos generales vivimos un escenario en donde se reduce de manera significativa los espacios laborales, en muchos casos, como consecuencia de cambios tecnológicos, y en otros también por una política empresarial”.  

A su vez, José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), comentó que la precarización del empleo es un problema estructural que no se resolverá por decreto, “requiere de una serie de medidas efectivas de fomento económico, cuando vemos precarización del mercado laboral, hablamos de la precarización del entorno empresarial”.

Informalidad se mantiene en altos niveles

Los datos del INEGI sobre el mercado laboral, de enero-marzo, indican que la informalidad, en todas sus modalidades, llegó a una tasa de 57% de la población ocupada, esto es 30.8 millones de personas, “para un aumento de 2.7% respecto al mismo lapso de 2018 y representó 56.9% de la población ocupada”.

De manera detallada, 15 millones conformaron específicamente la ocupación en el sector informal, es decir, aquellas personas con un empleo a partir de los recursos de los hogares, pero sin constituirse como empresas con una situación independiente de esos hogares, esa cifra significó un ascenso de 4.3% a tasa anual y constituyó 27.8% de la población ocupada (Tasa de Ocupación en el Sector Informal 1); 7.7 millones corresponden al ámbito de las empresas, gobierno e instituciones; 5.8 millones al agropecuario y otros 2.3 millones al servicio doméstico remunerado.

Cabe recordar que en la pasada administración se impulsó el Programa de Formalización del Empleo, mismo que llevó a un registro de más de 3 millones de puestos de trabajo; no obstante, se desconoce si la actual administración impulsará un esquema similar para sumar a la formalización a un mayor número de trabajadores.

Vale la pena destacar que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó en el primer trimestre del año 269,143 empleos nuevos; mientras que se sumaron a la población económicamente activa, en demanda de un empleo, 1.4 millones de personas.

En tanto, el Inegi detalló que las personas que buscan un empleo complementario, mantiene el mismo comportamiento respecto al año pasado al ubicar a 3.7 millones de personas en esas condiciones.

De los 54 millones de trabajadores en el país, un total de 20 millones que constituyen el 54.4% del total, tienen acceso a instituciones de salud como prestación por su trabajo; “este monto fue superior en 395,000 personas al observado en el primer trimestre de un año antes. A su vez, disponen de un contrato por escrito 19.7 millones (cifra que aumentó en 353,000 personas frente a la de igual trimestre de 2018) y 16.8 millones no cuentan con el mismo.