Davos, Suiza.- Este año podrían ponerse los cimientos para una gobernanza global del comercio electrónico. En Davos, Suiza, 75 países llegaron a un acuerdo para empezar a negociar las nuevas reglas para el comercio en línea. La reunión —que se celebró en un espacio externo al Foro Económico Mundial— fue impulsada principalmente por la Unión Europea, Estados Unidos y Japón. Entre los firmantes está México. China expresó un apoyo condicional a la iniciativa, porque considera que debe tomar en cuenta las necesidades de los países en desarrollo. La ausencia más notable es la de India.

Las conversaciones comenzarán formalmente en marzo y buscarán encontrar un consenso para “hacer más fácil comprar, vender y hacer negocios en línea”, dice el mensaje. Incluirán a todos los países de la Unión Europea y 47 más que en total representan 90% del comercio mundial. El ministro de Comercio japonés, Hiroshige Seko, dijo que su país aprovechará la presidencia del G-20 para acelerar las negociaciones. “Las reglas de la OMC no responden a las necesidades del siglo XXI”, dijo el ministro. “Lo puedes decir porque no hay reglas para el comercio electrónico”.

El comercio en línea de bienes y servicios no existía prácticamente cuando nació la OMC, en 1995. Ahora constituye una parte significativa de la economía mundial. Un reporte de la OMC en 2016 estimaba el valor total de este comercio en 27.7 billones de dólares (1.4 veces el valor de la economía de Estados Unidos). 

“Era inaceptable que a estas alturas la OMC no hubiera logrado una conversación profunda y efectiva sobre un fenómeno que está moviendo la economía ahora”, dijo Roberto Azevedo, director general de la OMC. En diciembre pasado, en Buenos Aires, los 164 miembros del organismo no lograron ponerse de acuerdo para impulsar 25 propuestas puntuales sobre el e-commerce, incluyendo la creación de un foro central sobre el comercio electrónico.

“Buscaremos alcanzar los mas altos estándares a partir de las normas de la Organización Mundial del Comercio, con la participación de tantos miembros de la OMC como sea posible”, dijeron los miembros de la coalición en un comunicado conjunto emitido este viernes desde este pueblo de montaña en Suiza.

Entre las nuevas reglas se podrían establecer estándares para combatir el spam; garantizar la validez de los contratos electrónicos y las firmas electrónicas, y definir requerimientos de localización de datos en las transacciones, así como la obligatoriedad de la develación de los códigos fuente.

“El comercio electrónico es una realidad en todo el mundo, por eso debemos proveer a nuestros ciudadanos y empresas de un ambiente predecible, efectivo y seguro para este tipo de actividad”, dijo la comisionada europea de Comercio, Cecilia Malmstrom.

La creación de una coalición multinacional para impulsar un tema, en este caso el comercio electrónico, tiene que ver con una tendencia dentro de la OMC en donde están perdiendo importancia las rondas globales, donde participan los 164 países miembros y se requiere el consenso entre todos. Para la OMC es un logro que estas negociaciones se planteen en el contexto del organismo, que está siendo fuertemente cuestionado por Estados Unidos.

Washington argumenta que la OMC es disfuncional porque no ha logrado corregir la rigidez de China para abrir su economía. Para forzar la reforma, Estados Unidos se ha negado a permitir nuevos nombramientos para el máximo tribunal comercial. Los miembros de la OMC reconocen los problemas, pero apuestan por el fortalecimiento del organismo, en particular en sus capacidades de monitoreo y resolución de disputas.