Los aranceles que el presidente Donald Trump impuso a las importaciones de acero y aluminio están perjudicando las operaciones de centenares de compañías estadounidenses que compran esos metales y muchas están demandando exenciones.

Es por eso que casi 2,200 compañías le pidieron al Departamento de Comercio exenciones del arancel de 25% sobre el acero y más de 200 otras quieren ser eximidas del arancel de 10% al aluminio.

Otras compañías están ponderando sus opciones. Jody Fledderman, director general de Batesville Tool & Die en Indiana, dijo que los productores estadounidenses de acero han comenzado a elevar sus precios desde de Trump sobre los aranceles el mes pasado. Fledderman dijo que posiblemente deba cambiar la producción a una planta en México, donde puede comprar acero más barato.

Un grupo de productores medianos y pequeños están reunidos en Washington para anunciar una coalición para responder a los aranceles.