Como cada nuevo gobierno, el de Pedro Castillo en Perú traerá consigo cambios en el clima de riesgo regulatorio y político que enfrentarán las empresas en los próximos años. La Control Risks, empresa de consultoría de riesgos, analiza el nuevo frente político.

“Probablemente éste signifique mayores riesgos para las empresas en forma de retórica antiempresarial, autoridades reguladoras más impredecibles, oposición de la comunidad y una relación de confrontación con funcionarios gubernamentales a nivel local, regional y nacional”, indica Claudia Navas, analista de riesgos y politóloga de Control Risks para Perú y la región andina, quien resume en cinco las principales medidas que podrían afectar al mercado peruano y, que por ende, las empresas deben analizar para operar con éxito en esta coyuntura:

1. Supervisión regulatoria y contractual más entusiasta: Navas explica que esto puede suceder en forma de renegociaciones de contratos o regalías, medidas enérgicas regulatorias, revisiones de impuestos e incluso presión pública para que las empresas tomen o dejen de tomar ciertas acciones que afectarían sus negocios.

2. Mayor retórica anti-empresarial: un nuevo líder tiende a usar una postura significativa para hacer crecer su base política. Concéntrese en lo que hace la administración, no en lo que dice desde el principio. Esto puede cambiar en el futuro, pero no es aconsejable creer o preocuparse desde el principio por cada amenaza percibida que proviene de un movimiento en ascenso.

3. Posturas confrontacionales de comunidades y ONGs: en el caso de las nuevas administraciones de izquierda, las comunidades, las ONG y otros actores sociales podrían adoptar una postura de confrontación hacia las empresas. La mejor forma de manejar estas situaciones es involucrándose con estos actores de manera franca y respetuosa.

4. Campañas agresivas contra la corrupción: las administraciones populistas tienden a emerger de la frustración con la percepción de irregularidades por parte de una clase política establecida. Al principio, espere ver campañas anticorrupción e incluso acciones inesperadas, y hasta injustas, contra otras posturas y “enemigos” políticos.

5. Populismo legislativo. El congreso peruano en los últimos años se ha caracterizado por aprobar medidas con implicaciones significativas para el sector privado y los mercados sin una socialización adecuada. Esta tendencia, que se exacerbó en el contexto de la pandemia, probablemente continuará.

Los gobiernos populistas pueden suavizar sus posturas si establecen buenas relaciones de trabajo con empresas prácticas.