El Ministerio de Comercio de China dijo que las empresas chinas han detenido sus compras de productos agrícolas estadounidenses y el país no ha descartado imponer más aranceles a los bienes procedentes de la nación norteamericana adquiridos después del 3 de agosto, luego de que el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunciase nuevos aranceles a las importaciones chinas a partir del 1º de septiembre.

China "no descarta temporalmente la posibilidad de imponer aranceles suplementarios a los productos agrícolas estadounidenses para las transacciones concluidas después del 3 de agosto, y las compañías chinas concernidas dejaron de comprar productos agrícolas estadounidenses", informó Xinhua, citando al ministro de Comercio y a la Comisión Nacional del Desarrollo y las Reformas.

La decisión de Pekín representa una escalada en la disputa comercial con Washington, que está remeciendo a los mercados financieros en el mundo y amenaza con desacarrilar el crecimiento económico global. 

La información fue publicada luego de que el yuan se devaluase frente al dólar, alimentado las especulaciones de un gesto deliberado de Pekín para sostener sus exportaciones.

China permitió que el yuan cayera el lunes bajo del umbral de 7 unidades por dólar, por primera vez en más de una década.

La baja de 1.4% en el yuan ocurre después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que impondría un arancel de un 10% a bienes chinos por un valor de 300,000 millones de dólares a partir de septiembre, lo que puso fin abrupto a una tregua de un mes en el conflicto que ha interrumpido las cadenas de suministro mundiales.

Trump acusó el lunes por Twitter a Pekín de manipular su moneda.

"China desplomó el precio de su moneda a un mínimo casi histórico. Eso se llama 'manipulación cambiaria'. ¿Está escuchando la Reserva Federal? ¡Es una gran violación que debilitará mucho a China con el tiempo!", tuiteó Trump.

El mandatario estadounidense no reveló ninguna respuesta específica. Algunos analistas dijeron que el movimiento del yuan podría desatar un peligroso nuevo frente en las hostilidades: una guerra cambiaria.

La fuerte baja del yuan provocó una onda expansiva a través de los mercados financieros.

En China, el índice referencial Shanghai Composite perdió un 1.62% y las bajas se traspasaron rápidamente. El índice MSCI de acciones mundiales perdía un 2%, su mayor descenso desde febrero del 2018.

Con información de Reuters y AFP.