La Cámara de Comercio Internacional (ICC, International Chamber of Commerce, por sus siglas en inglés), con sede en París, Francia, respondió al gobierno de Donald Trump, que en la guerra comercial iniciada por Estados Unidos, los más afectados serán “los soldados de primera línea” (trabajadores y consumidores), pues el incremento de aranceles se traducirá a menos empleos, precios altos y menos opciones de productos.

El organismo que aglutina a 45 millones de empresas y liderado por John WH Denton, a través de una carta enviada al departamento de Comercio de Estados Unidos, reconoce que se necesita reformar al sistema de comercio mundial, no obstante, el abandonar las reglas de la organización Mundial de Comercio (OMC), “pondría en jaque el crecimiento incluyente de Estados Unidos y del resto del mundo”.

Abundó: Sería mucho más útil para todos intensificar el diálogo y el compromiso para encontrar formas innovadoras de reformar al sistema de la OMC, garantizando que el comercio mundial funcione para todos. “El crecimiento global en el siglo XXI no es un juego de suma cero”.

El gremio empresarial que emplea a más de 1,000 millones de trabajadores a nivel mundial aseveró que un sistema de comercio global abierto y estable es particularmente vital para apoyar el crecimiento de las micro y pequeñas empresas, que es el motor de la creación del empleo en la economía de los estadounidenses.