El triunfo de Morena en la elección del 2 de junio pasado en Puebla se explica porque el partido fundado por el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha convertido en un gran colector a donde llegan los políticos que están buscando acomodo, aseveró Ana Teresa Aranda.

En entrevista, la reconocida panista y quien en el 2015 y tras 26 años de pertenecer a las filas de Acción Nacional renunció a su militancia, en rechazo al control de esa organización por parte del entonces gobernador Rafael Moreno Valle, explicó que operadores políticos del exmandatario, están migrando hacia Morena.

Fueron ellos quienes, en el pasado proceso electoral, operaron para hacer ganar al morenista Luis Migue Barbosa Huerta. Entre esos señaló al ahora secretario general de Gobierno, Fernando Manzanilla Prieto.

Explicó que, además de la baja participación de los ciudadanos en la elección, hubo una operación similar a la que ocurrió en el mes de julio del 2018 para hacer ganar a la a la esposa de Moreno Valle, Martha Érika Alonso Hidalgo, la gubernatura.

Eso es claro cuando se observa que ocurrió el “mismo abultamiento de votos” que hizo ganar a Alonso Hidalgo en los municipios rurales y alejados de la capital del país. Barbosa había ganado las casillas de la ciudad en la elección del 2018 y había perdido en el interior del estado. Ahora, con la mitad de la votación, “es súper curioso” que ahora gana en los lugares donde perdió hace un año, mientras que el

El PAN saca su voto duro

De acuerdo con los resultados del Instituto Estatal Electoral de Puebla y del Instituto Nacional Electoral, en los tres distritos que conforman la ciudad de Puebla, en el 2018, el PAN, PRD, MC y otros dos partidos locales que postularon a Martha Erika Alonso obtuvieron 96,968 votos, mientras que PT, Morena y Encuentro Social, que postularon a Barbosa, obtuvieron 106,000 sufragios.

Para el 2019 en los tres distritos de la capital, PAN, PRD y MC, que postularon a Enrique Cárdenas, juntaron 186,718 votos, mientras que Morena, PT y PVEM, que postularon a Barbosa, reunieron sólo 121,767 votos.

Eso quiere decir que en la elección de 2018 Barbosa obtuvo 9,312 votos más en la capital del estado que Martha Érika Alonso, pero en el 2019, Barbosa obtuvo 64,964 menos que Enrique Cárdenas en el mismo lugar.

Aranda expuso que ese fenómeno, aunado a la abultada votación que ahora tuvo Barbosa en el interior del estado, refleja que hubo una clara operación electoral para hacerlo ganar particularmente a través del PVEM y PT con operadores que en su momento sirvieron a Rafael Moreno Valle o a Antonio Gali y Manzanilla.

Los alfiles del “morenogalismo-manzanillismo” mandaron el mensaje a Morena de que pueden levantar esos partidos que son de membrete, añadió.

No solamente mandan el mensaje de Morena “ya te hicimos ganar, sino que te vamos a decir cómo”, destacó.

Manifestó que para que eso ocurriera, también influyó el mal cuidado de la elección que tuvieron PAN, PRD y MC. Como referencia indicó que el MC registró representantes en todas las casillas, pero sólo se presentaron alrededor de 120 de las 7,000.

Mencionó que el nuevo grupo que se prepara para tomar el poder está tratando de imitar lo hecho por Moreno Valle, quien ejerció un férreo control durante 11 años.

El PAN está llamado a ser contrapeso

Comentó que en el PAN en Puebla están haciendo su esfuerzo “para recuperar la garra y el músculo”, que tuvo en otros tiempos, con el fin de ser un verdadero contrapeso al gobierno de Barbosa.

La política poblana dijo que ahora “voy a contribuir con mi pequeñísimo granito de arena” para fortalecer a ese instituto político.

Admitió que para muchos panistas ésta es una oportunidad de recuperar su propio partido en Puebla y comentó: “Estamos trabajando para que esto suceda”.

Destacó que el poder sin contrapesos acaba de destruir todo lo que toca. Por eso debe haber un contrapeso efectivo y a eso está llamado el PAN en Puebla.

[email protected]