El volumen del comercio mundial se desaceleró en febrero, al crecer a una tasa intermensual de 0.3%, afectado por resultados en Estados Unidos y China, informó la Oficina de Análisis de Política Económica (CPB, por su sigla en inglés) de los Países Bajos. Comparativamente, el alza en diciembre de 2020 fue de 0.5%, con un aumento posterior de 1.9% en enero de 2021.

En general, los vientos en contra del crecimiento se intensificaron a medida que la pandemia empeoraba a principios de año. Un resurgimiento de nuevas infecciones llevó a los gobiernos a volver a imponer bloqueos estrictos, en particular en las economías avanzadas.

Así, la pandemia sigue siendo el factor clave que determina la evolución económica de cara al futuro. Los esfuerzos de vacunación se han acelerado gradualmente, aunque a diferentes velocidades entre países.

No obstante, al día de hoy, la economía mundial se ha recuperado de la recesión inducida por la pandemia más rápido de lo esperado en las proyecciones macroeconómicas de los expertos del Eurosistema de diciembre de 2020, destacó el Banco Central Europeo.

Hasta febrero pasado, la tendencia del comercio estuvo impulsada por el crecimiento en las economías emergentes de Asia (excluida China), tanto para las importaciones (+ 5.5%) como para las exportaciones (+ 2.8 por ciento).Por el contrario, Estados Unidos y China mostraron una contracción tanto en las importaciones (-2.3 y -1.4%, respectivamente), como en las exportaciones (-5.1 y -1.1%, en el mismo orden).

Hasta ahora, el nivel de inmunización es todavía demasiado bajo para permitir que se levanten las medidas de contención.

En febrero, el volumen de importaciones en la Zona Euro creció 1.8% y en Japón 2.6%, mientras que en América Latina tuvo un retroceso de 0.2%, a tasas mensuales.

En cuanto a las exportaciones, el volumen en la Zona Euro avanzó 0.2%; en tanto que en Japón disminuyó 3.3% y en América Latina descendió 0.7 por ciento.

De acuerdo con el Banco Central Europeo, el paquete de estímulo fiscal en los Estados Unidos aprobado en diciembre pasado y el acuerdo comercial Unión Europea-Reino Unido respaldan las perspectivas para el entorno externo de la zona del euro este año.

Se prevé que el crecimiento del PIB mundial (excluida la zona del euro) sea de 6.5% en 2021, para luego desacelerarse a 3.9% en 2022 y 3.7% en 2023. Esto sigue a la contracción estimada de 2.4% del PIB mundial en 2020.

Las encuestas y los indicadores de alta frecuencia apuntan a una continua debilidad económica en el primer trimestre de 2021 impulsada por la persistencia de la pandemia y las medidas de contención asociadas.

Como resultado, proyecta ese mismo banco, es probable que el PIB real se contraiga nuevamente en el primer trimestre de 2021.

La evolución económica sigue siendo desigual entre países y sectores, y el sector de servicios se ve más afectado por las restricciones a la interacción social y la movilidad que el sector industrial, que se está recuperando más rápidamente. Aunque las medidas de política fiscal están apoyando a los hogares y las empresas, los consumidores siguen siendo cautelosos a la luz de la pandemia y su impacto en el empleo y los ingresos.

Además, los balances corporativos más débiles y la mayor incertidumbre sobre las perspectivas económicas siguen pesando sobre la inversión empresarial.

roberto.morales@eleconomista.mx