Para muchos empresarios de México, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) les ayudó a mantenerse limitados en cierta zona de comodidad; pero a los más exitosos les significó una oportunidad para volverse globales, afirmó Valentín Díez Morodo, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce).

Como accionista y directivo de Grupo Modelo, Díez Morodo se dedicó medio siglo al negocio de la cerveza. Pudo diversificar las exportaciones de su compañía a los cinco continentes e impulsar a esa bebida como el principal producto agroindustrial de exportación de México, con ventas externas por más de 2,000 millones de dólares.

Para él, la ecuación simple es que si se logra triunfar en América del Norte, se pueden conquistar los demás mercados del mundo. Esa lógica fue seguida por compañías como Cemex, América Móvil, Grupo Bimbo, Femsa, Gruma y Mexichem.

Grupo Modelo fue comprado por 20,100 millones de dólares en el 2013. Esa operación representó la mayor venta de una empresa en la historia de México. Díez Morodo forma parte del Consejo de Administración de la firma belga adquirente AB InBev y ahora, con liquidez, analiza nuevos proyectos para invertir.

¿Cuál es su evaluación ?general del TLCAN?

Sin duda alguna, ha sido el detonante para que México se convirtiera en una potencia reconocida en materia de comercio exterior.

Ahora lo que tenemos que hacer es aprovechar los demás tratados comerciales que tenemos, sobre los cuales no se está efectivamente comunicando, ni acordando nada.

¿Cambió el perfil del empresariado mexicano?

Ha cambiado, pero desgraciadamente una parte del empresariado se ha ido a lo más cómodo, a lo más práctico, a lo más cercano, a lo que menos dificultades ofreció el TLCAN en su momento y hoy no han querido verse inmersos en los otros tratados. Eso es lo que nos está fallando.

¿Otros empresarios ?se volvieron globales?

Definitivamente, el beneficio no sólo son los volúmenes, todo lo que hemos logrado con Estados Unidos, todo lo que ha sido TLCAN, sino que eso ha sido un rebote para que muchos de ellos que sí aprendieron la lección también hayan aprovechado los demás países del mundo.

Yo puedo hablar de manera particular, en mis actividades personales empezamos fuertemente en su momento gracias al TLCAN. Finalmente, podemos hablar de que los productos que yo tanto tiempo representé y en los que sigo involucrado se venden en 189 países.

Hubo mayor competencia también...

Lógicamente, eso obligó a que los propios empresarios nos tuviéramos que superar y ha traído, como consecuencia, que muchos imiten a otros y como yo siempre les he dicho: ¿Quieren entrar a algún país?, toquen la puerta, para eso están las embajadas, para eso están los consulados, donde nos pueden dar una orientación y entrar de una manera menos riesgosa.

¿Cómo ve al TLCAN ?en perspectiva?

Hay que cuidarlo y es por lo que hemos estamos manejando con muchísimo cuidado otras negociaciones. Ya se hizo la Alianza del Pacífico (entre México, Colombia, Chile y Perú) de manera muy exitosa, ahora lo que falta es que podamos redondear el Acuerdo de Asociación Transpacífico, en los primeros meses del 2014, un tratado que va a abrirnos otras ventanas que nos van a dar resultados.

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