El presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), Enrique González, lamentó que en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) su sector haya quedado nuevamente en desventaja porque no se otorgarán más de los 51 permisos que tienen las empresas mexicanas para hacer largo recorrido (más allá de la frontera) a Estados Unidos y si las autoridades locales lo consideran, éstos se pueden cancelar.

“México no se guardó el mismo derecho. Queríamos reciprocidad y como era algo que veíamos venir entregamos un documento al Senado de la República para que se considerara el tema. Teníamos claro que no íbamos a frenar un acuerdo que trasciende a la generalidad, pero sí, en lo particular nos afecta”, comentó.

Una vez que entre en vigor el acuerdo, se prevé una afectación inmediata a 3,800 empresas, que tienen una flota de 400,00 unidades, que son las que actualmente ofrecen el servicio de transporte de corto recorrido en la frontera norte, las cuales tendrán que ir a “competir” únicamente en el mercado doméstico.

Como propuesta de apoyo a las pyme del sector, que serían las más afectadas, el organismo empresarial planteó impulsar un programa para impulsar la competitividad en el autotransporte de carga.

“Es válido que expresemos como nos fue en la negociación y desafortunadamente, al igual que en el TLCAN (hace 25 años) fuimos utilizados como moneda de cambio, donde México otorgó una parte importante (servicios de paquetería y mensajería). Ahora, cedieron a las presiones de los teamster, el sindicato que reiteradamente se ha opuesto a que nuestros camiones y conductores entren a prestar servicio a Estados Unidos”, explicó el vicepresidente de Canacar, Refugio Muñoz.

Otro aspecto que lamentan los autotransportistas es que el T-MEC no cuenta con un mecanismo internacional de solución de controversias ante eventuales incumplimientos o daños y perjuicios, por lo que únicamente se podrá recurrir a los tribunales de Estados Unidos.