A 5 días de haber tomado la dirección general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, afirmó que el Instituto tiene enormes desafíos, pero está de pie, funcionando, con gente que trabaja todos los días.

Luego de la salida de Germán Martínez Cázares del IMSS, se informó que la Institución requiere de mayores recursos para afrontar la demanda de los servicio de salud, así como la cobertura de insumos.

Al cumplir 40 años el IMSS, el nuevo director afirmó que no se modificará la política de austeridad, “seguiremos aplicando los principios de austeridad del gobierno federal, es decir, no al gasto superfluo y reducir al personal que no contribuya a los objetivos planteado”.

En ese sentido, sostuvo que será con diálogo, la buena administración y la construcción colectiva de acuerdos, la manera como “devolveremos a sus orígenes al Instituto Mexicano del Seguro Social, es decir, la concepción con la que se creó, donde el Estado se presenta como una entidad solidaria que otorga seguridad social a todos los mexicanos”.

En días pasados, el dirigente del Sindicato de Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Arturo Olivares Cerda, expuso que hay un importante déficit de médicos y enfermeras para alcanzar los estándares que marca la OCDE.

Asimismo, señaló que “en insumos médicos también hay deficiencias preocupantes. Por ejemplo, el Seguro Social cuenta con 0.69 camas por cada 1,000 habitantes cuando deben existir 4.7 camas por cada 1,000 habitantes”.

De ahí que el nuevo director del IMSS, busque llevará a cabo un diálogo permanente y de respeto con todos los actores involucrados, incluido el Sindicato Nacional de Trabajadores de Seguro Social (SNTSS), con el objetivo fundamental de mejorar la calidad y solventar las deficiencias que existen en la institución.

Añadió que la estabilidad política, social y de salud del país, se dan a partir de la toma de decisiones de carácter tripartita de ahí que se van a generar las condiciones para redirigir al IMSS a sus orígenes, como una entidad que esté presente entre la población.

“Trabajadores, empresas, derechohabientes, sindicalizados y directores del país deben saber que estamos aquí en este organismo tripartita con las puertas abiertas para escucharlos y construir juntos un IMSS fuerte y solidario para todos”, indicó.

Zoé Robledo rechazó que exista una crisis severa en la institución. “Si estuviera detenido o paralizado, el país lo estaría también; si el IMSS no estuviera ejerciendo los recursos que tiene para el pago de las pensiones y jubilaciones, eso se vería en cada rincón del país”.

Mencionó que los desafíos del IMSS se derivan de una concepción política de los últimos sexenios respecto a la seguridad social, que fue proveída de manera diferente, “con una visión que no comparto, una visión mucho más privatizadora”.

Reiteró que la política volverá a reconstruir los acuerdos y la confianza, “esa parte es clave para un cargo de trascendencia como el IMSS”.

Cabe señalar que entre los pendientes que debe resolver la nueva administración se encuentra la licitación para la compra de medicamentos para el segundo semestre del año; así como atender el rezago de personal que se reporta en hospitales de tercer grado y evitar la simulación en la recaudación de las cuotas obrero-patronales.