São Paulo.- Gabriel Contreras Saldívar, comisionado presidente del Instituto Federal de Telecomunicaciones de México (IFT), fue de los pocos reguladores que presentaron una cara de satisfacción en Futurecom 2018, el encuentro de la industria de telecomunicaciones más grande en el subcontinente americano. De la mano del jefe del IFT, México llegó a este foro con logros como la adjudicación de la banda de los 2.5 GHz, la operación en pleno de la Red Compartida; la baja de 70% en los precios de los megabytes por usuario y con la reciente noticia de haber “limpiado” todo el espectro de los 600 MHz para futuros servicios sobre IoT y 5G.

Esta edición de Futurecom, que se realiza anualmente en São Paulo, Brasil, se enfocó más al mercado brasileño y habló menos español, pero Contreras tuvo el honor de presentar el primer keynote del evento, el lunes, y de ser el único regulador en comentar los temas de 5G durante la conferencia magistral del miércoles. Incertidumbre política en Brasil, crisis financiera en Argentina, congelamiento de bandas radioeléctricas en Chile y una red dorsal que no retorna las inversiones necesarias en Perú, entre muchos otros impactos que ha sufrido la industria en lo que va del año en América Latina, también fueron motivo para que el IFT de México se convirtiera en una de las estrellas de Futurecom.

Contreras charló con El Economista en São Paulo. En esta entrevista, aceptó que ya se estudia la nueva tarifa asimétrica de interconexión que Telmex cobrará en 2019 tras el fallo de la Suprema Corte en abril; habló de que el impedimento de el ingreso del Telmex al sector de video no es una medida de preponderancia, sino de título de concesión, y sobre el plan del Congreso de regular a los OTT. Pero sobre todo, platicó de que entregará un órgano regulador eficiente, con fuerza para crecer su autonomía.

―Gabriel, pasó el primer año de aquella polémica elección de presidente en el Senado y el argumento ganador de su candidatura fue la consolidación del IFT. ¿Cómo va el cumplimiento de esa promesa?

―La agenda de este último año es una agenda de consolidación. Se concretaron proyectos que traíamos en ruta, como los términos de la separación funcional de Telmex y se concluyó exitosamente la licitación de la banda de 2.5 GHz, que era de lo más esperado. Es toda la institución, la que ha actuado con la convicción de cumplir con la reforma constitucional; de consolidar los mandatos y de seguir con una agenda que cada vez se hace más compleja. Este año comienza una nueva etapa de seguir mejorando las condiciones oferta-precio-calidad para los usuarios.

Tenemos una institución sólida con funcionarios técnicos especializados, a la altura de los mejores del mundo, que entienden muy bien los temas y lo hacen con la clara convicción de tener mejores servicios y empresas. Los resultados están a la vista.

―¿Cómo protegerán al capital humano especializado de los planes de austeridad del nuevo gobierno? ¿Se perfilan recortes de personal en el IFT?

―Viene el Presupuesto de Egresos de la Federación y en él estarán previstas las remuneraciones de toda la administración pública. Confío en que esta situación de alta especialización, prevista por el artículo 127 constitucional, será reconocida en los siguientes instrumentos que los diputados aprobarán. Tenemos personas altísimamente calificadas, que hacen un trabajo de la mayor complejidad; no sólo cuestiones que van del espectro radioeléctrico, licitaciones o los protocolos de interconexión; hay muchos otros temas que implican la toma de decisiones muy relevantes para los mexicanos.

En el IFT estamos haciendo todo lo posible para retenerlos; entendemos que hay una política de austeridad y yo quiero señalar que desde que este órgano nació, han sido públicas sus políticas de austeridad. De hecho, año con año y en términos reales, nuestro presupuesto ha decrecido y ha habido una implementación muy rigurosa de políticas de austeridad y de uso eficiente del gasto. No quiero que haya recorte. La estructura con la que se encuentra ahora el IFT ya es la mínima para poder cumplir con nuestro mandato constitucional de regular sectores.

―En la industria, la academia y los analistas hay quien se preocupa por la autonomía del IFT ante el nuevo gobierno y en si el regulador será fuerte con los regulados. Por ejemplo, si en algún momento incumple, ¿sancionará el IFT a una empresa que contrató a una periodista por la que el presidente siente afinidad? ¿Impactará el IFT a la empresa que pudiera tener cercanías con quien será jefe de la Oficina de la Presidencia? ¿De veras no habrá intocables?

―El instituto es autónomo porque ha cumplido con todos sus mandatos constitucionales y las pruebas son todas y cada una de sus resoluciones. (...) El IFT no se va a meter a pelear con nadie. El IFT va a cumplir con su obligación, como lo ha hecho hasta ahora. El IFT tiene un mandato muy claro en la Constitución, nunca ha privilegiado a un actor respecto de otro, nunca ha favorecido a nadie, no importa quién sea. Nuestras resoluciones no son populares, aunque muchas veces afectan intereses muy importantes, pero todos son en beneficio de los consumidores y las audiencias, para eso nos pagan y va a seguir pasando en el IFT. Todo conforme a la ley.

―En Futurecom ha sido una buena noticia la 2.5 y la Red Compartida y se ha recibido con sorpresa el tema de la banda de los 600 MHz, ¿pero no cree que debido a las dinámicas del mercado o el estado de la economía las promesas como el 5G o el IoT lleguen tarde? ¿Cree que todos esos adelantos provocarán una reconfiguración o una necesaria consolidación del mercado en México?

―Las consolidaciones las estamos viendo producto de las innovaciones tecnológicas que ya existen. (...) Este es un ecosistema muy complejo y donde es muy común por las economías de escala y adelantos que veamos consolidaciones, ahí hay que resaltar que el IFT está atento a que eso no genere un problema de libre competencia.

El trabajo del regulador es tener la mesa puesta; entregar cada uno de los incentivos y reducir cada una de las barreras para que el sector se desarrolle de forma eficiente. Este es un ecosistema muy complejo, que pasa incluso por cuestiones macroeconómicas, de riesgo país y de estabilidad financiera. Nuestro trabajo será que haya todo el espectro disponible, toda la infraestructura. Se hará todo lo necesario para tener la mesa puesta, pero para tener la inversión no basta el esfuerzo del regulador. Las telecomunicaciones no son lo que eran hace diez años; es mucho más que llevar un teléfono. El desarrollo de las redes es de todos.