la actividad industrial nacional arañó en febrero un crecimiento de 0.7%, retomando ritmo luego de iniciar al año en caída, además de lograr su crecimiento más alto desde noviembre del 2016, cuando creció 1.5%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Por componente, el que registró el mayor crecimiento fue construcción, con un alza de 4%, apoyada en la edificación; seguido de la generación, transmisión y distribución de energía eléctrica, suministro de agua y gas por ductos al consumidor final, con un crecimiento de 3.1%; mientras las industrias manufactureras crecieron 0.9 por ciento.

Respecto a la construcción, el análisis de Scotiabank señala: “Destacó el impulso generado por la rama de edificación, como factor clave para el resurgimiento de la actividad industrial, fomentado básicamente por tres factores: el menor ritmo de crecimiento en los precios, el gasto en la reconstrucción de viviendas dañadas por el sismos del 2017 y, no menos importante, la ampliación de la cartera de créditos de la banca comercial otorgados a la construcción, segmento financiero que alcanzó en febrero su mayor tasa anual de aumento (con un alza de 4.8%) desde diciembre del 2016”.

Las industrias manufactureras se recuperaron y registraron alzas en 12 de sus 21 ramas, siendo las de mayor impulso la fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir, con 7%; seguida de fabricación de equipo de transporte, con 6.5%; y fabricación de maquinaria y equipo, 6.3 por ciento.

Destaca que la fabricación de equipo de transporte consiguió un crecimiento de 6.5%, su mejor indicador en los últimos cuatro meses; acorde con el repunte, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz reportó en febrero una producción de 328,352 unidades de vehículos ligeros, un alza de 6.2%, cifra récord para cualquier febrero.

Por el lado contrario, dentro de las ramas de la industria manufacturera, la de mayor caída fue fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón con -39.2%, tocando fondo histórico, no existe valor más bajo desde que se tiene reporte (1994); le siguió curtido y acabado de cuero y piel, y fabricación de productos de cuero, piel y materiales sucedáneos, con -13.0%; y fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica con -6.2 por ciento.

En tanto, en la actividad fabril nacional, el componente de minería ligó cuatro años y dos meses en terreno negativo: cayó 5.7% este febrero.

Hacia marzo, un documento de Citibanamex adelantó que “el efecto de la Semana Santa sobre la actividad industrial será negativo en marzo, por un menor número de días laborables respecto a marzo del 2017, el cual será en particular muy evidente en los principales segmentos industriales: manufacturas, construcción y extracción de petróleo”.

maria.rodriguez@eleconomista.mx