La tarea del próximo gobierno será lograr los cambios que se requieren para acelerar el ritmo de crecimiento de la economía, estimó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Afirma que la economía mexicana mejorará su competitividad hasta que se logre aprobar las reformas estructurales (hacendaria, laboral y energética), ya que este sería el medio para fortalecer las ventajas que tiene el país y lograr un desarrollo rápido y sostenido.

En su reporte semanal, expuso que el país cuenta con los recursos suficientes para elevar su competitividad y lograr relativamente pronto un ritmo de crecimiento cercano a 6.0 por ciento.

Sólo de esta manera las empresas y personas tendrán la posibilidad de crecer sostenidamente y generar las bases para un entorno de bienestar general, subraya el organismo de investigación del sector privado.

De no hacerlo seguiremos viendo resultados como el fuerte aumento en la informalidad y la delincuencia, que es en donde finalmente se pueden refugiar quienes no logran conseguir un empleo digno y bien remunerado con las prestaciones que marca la ley , advierte.

Para el organismo, la tarea es difícil pero se puede lograr, y la estrategia público-privada debe ser tomada como un elemento fundamental para alcanzar el objetivo de crecimiento en menor tiempo y con mayor fortaleza.

Considera que México ha tenido avances importantes en materia de competitividad que lo ha llevado a fortalecer su estabilidad macroeconómica y convertirse en uno de los países más abiertos del mundo.

Sin embargo, precisa, sigue habiendo rezagos que de no corregirse para adaptarse a las condiciones actuales, no habrá la posibilidad de potenciar el ritmo de crecimiento que se requiere para elevar el nivel de vida de la población.

Las diferentes evaluaciones a nivel internacional que se hacen en materia de competitividad ubican al país en lugares relativamente bajos si consideramos que tiene lo necesario para fortalecerse.

De acuerdo con la evaluación más reciente del World Economic Forum (WEF) 2011-2012, México ocupó el lugar 58 en el ranking global de competitividad, lo que significó avanzar ocho lugares respecto a la evaluación previa.

Sin embargo, a pesar de este comportamiento, es claro que en los últimos años no se percibe una mejora sustantiva, toda vez que el país ocupó un lugar incluso inferior al de 2007, periodo previo a la crisis.

En su opinión, lo preocupante es que otros países han realizado mayores esfuerzos y han podido ganar terreno en materia de competitividad, como Brasil y Perú, que si bien mantienen posiciones aún bajas, su avance en los últimos cinco años ha sido mucho más relevante que el de México.

En el caso de Brasil, en 2011 se ubicó en el lugar 53, con lo que ganó 19 lugares respecto a 2007. Igual dinámica reportó Perú, que pasó del lugar 86 al 67 en igual lapso, y en el caso de China, su avance fue más moderado pero constante, al pasar de la posición 34 a la 26.

Refiere que el sector educativo es uno de los principales factores que determinan la competitividad de un país, pero que en México se ha rezagado de tal manera que su calificación a nivel mundial es considerablemente mala.

Por ello, el CEESP insiste en que la necesidad de aprobar las reformas estructurales es evidente. Propiciarían un avance sustantivo en factores que hasta ahora inhiben la posibilidad de que la economía mejore en todos sus aspectos , añade.

klm