El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estimó que la negociación para actualizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se cerrará pronto.

“Estamos trabajando muy duro en el TLC con México y Canadá. Y pienso que tendremos algo relativamente pronto”, dijo Trump.

De acuerdo con versiones periodísticas, Trump intentó presionar a México y Canadá para anunciar un acuerdo en principio sobre este cierre en la Cumbre de las Américas en Perú la próxima semana, pero el presidente lo desestimó.

“(Mis asesores) me dijeron: tengamos algo antes de (la Cumbre). Pero yo les dije: No nos apresuremos. Llevémoslo bien y tranquilo. No hay prisa. Lo hacemos bien, o lo cancelamos (el TLC)”, dijo Trump.

El acuerdo en principio implica que México, Estados Unidos y Canadá lograrían un consenso en los temas controversiales, mientras que las discusiones técnicas para resolver los detalles y el texto legal se ultimarían posteriormente.

En tanto, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, dijo que las negociaciones del TLCAN han registrado progresos en la recta final.

“Estamos en un momento en el que avanzamos de manera significativa, esperamos que habrá buenas noticias”, explicó Trudeau en Quebec. “Ahora estamos teniendo un momento muy productivo”.

En Washington, DC, el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, sostuvieron el jueves un segundo día consecutivo de conversaciones en el edificio Winder Building Winder, cerca de la Casa Blanca.

La ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, llegó a Washington más tarde para unirse a Lighthizer y Guajardo en una cena, y participará en la reunión tripartita formal el viernes.

Lighthizer decidió no acoger una octava ronda oficial de negociaciones del TLCAN, programada originalmente para comenzar el 8 de abril con cientos de negociadores de los tres países, y prefirió celebrar reuniones ministeriales con sus contrapartes en Washington.

Recientemente, EU ha centrado su demanda en incluir a los salarios como parte de las mediciones del contenido regional en las reglas de origen automotriz que se renegocian en el TLCAN.

El planteamiento estadounidense consiste en que 30% del valor de los insumos, partes y componentes de un auto sólo podrá fabricarse en zonas de América del Norte donde se paguen salarios de 15 dólares por hora en promedio o más, un requisito que no cumple México. Actualmente, el promedio de los aranceles aplicados a las importaciones estadounidenses procedentes de México es de 2.07%, de conformidad con el TLCAN; mientras que los negocios estadounidenses enfrentan aranceles promedio de 10 por ciento.

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