Estados Unidos redujo de 85 a 75% su demanda de valor de contenido regional en las reglas de origen del sector automotriz como parte de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), informó la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

“Todo esto se está analizando cuidadosamente y se están realizando preguntas concretas a los negociadores de las reglas de origen de Estados Unidos en esta ronda”, comentó Eduardo Solís, presidente de la AMIA.

Con ello, el representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, modificó nuevamente su propuesta original en esta esfera.

Durante la cuarta ronda, Estados Unidos presentó una propuesta que elevaba de 62.5 a 85% el valor de contenido regional para automóviles, y de esta última tasa, 50% debía ser estadounidense, aunque esta acotación de contenido nacional fue eliminada hace unas semanas.

En otro reciente cambio, Lighthizer disminuyó su pedido de cinco categorías de autopartes —desde las más críticas a las menos críticas— a sólo tres, de acuerdo con el medio estadounidense Inside US Trade.

Los componentes más críticos tendrían que cumplir con un umbral de 75%, por debajo de 85% que se buscaba anteriormente, y los países podrían ganar crédito para ese umbral si una pieza fue fabricada por trabajadores que ganan al menos 15 dólares por hora.

La segunda categoría de componentes debe cumplir con un contenido de valor de 70% de América del Norte y el tercer grupo de 65%; otras piezas de automóviles no incluidas en esas categorías deberán cumplir el mismo umbral al que están sujetas según las normas existentes del TLCAN.

Se dice que Lighthizer hizo flotar las nuevas ideas la semana pasada. Los principales negociadores y sus equipos informaron a los interesados sobre ello esta semana. Los negociadores están reunidos en Washington, DC, para una octava ronda informal de conversaciones.

Ayer jueves, Lighthizer canceló su viaje a la Cumbre de las Américas para hoy viernes y sábado en Perú, dijo una portavoz del Departamento de Comercio el jueves, después de que el presidente Donald Trump también suspendió su participación esta semana. La decisión dejará a las dos contrapartes de Lighthizer: el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, y la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, sin posibilidad de reunirse con él en Lima.

El TLCAN eliminó todos los aranceles a las importaciones automotrices entre los tres países, siempre que cumplieran con las normas de origen del contenido de 62.5% para autos, camionetas, motores y transmisiones, y de 60% para todos los demás vehículos y partes automotrices.

El Sindicato de Trabajadores Automotrices Unidos (UAW, por su sigla en inglés) ha pedido un nuevo acuerdo para proporcionar más beneficios a los trabajadores en los tres países signatarios del TLCAN.

El UAW apoya la renegociación para fortalecer las disposiciones laborales y ambientales.

Apoya México endurecer regla de origen

México se manifestó a favor de aumentar en cierto nivel el valor de contenido regional en las reglas de origen del sector automotriz en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) actualizado, informaron fuentes.

Sin embargo, agregaron, México analiza aún la propuesta sobre reglas de origen del sector automotriz vinculada a los salarios, con el fin de poderse pronunciar al respecto. Para que un auto se exporte con cero arancel dentro de la región del TLCAN, debe tener un contenido regional de al menos 62.5%, de tal forma que el porcentaje restante puede provenir de otras partes del mundo.

Robert Lighthizer, representante comercial de la Casa Blanca, ha pedido que 30% del valor de los insumos, partes y componentes de un auto sólo puedan fabricarse en zonas de América del Norte donde se paguen salarios de 15 dólares por hora en promedio o más, lo cual incumple México.

El gobierno mexicano ha acotado que está a favor de endurecer las reglas de origen del sector automotriz, siempre y cuando no se afecte a las cadenas de valor en América del Norte. Con respecto al tema laboral, México planteó desde un principio de la renegociación del TLCAN que no aceptaría cambios que restrinjan el comercio entre las partes, lo cual ha sido definido como un principio básico.

Algunos observadores señalan que el endurecimiento de las normas de origen sería costoso para los consumidores e introduciría ineficiencias para las empresas, lo que también podría hacer que los bienes producidos en América del Norte sean menos competitivos en los mercados mundiales de exportación.

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