Monterrey, NL. El secretario de Economía (SE), Ildefonso Guajardo Villarreal, afirmó que en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) no existe un área en la cual Estados Unidos no quiera “reinventar” lo que hoy funciona perfectamente para sus tres países socios, de modo que durante la cuarta ronda de la renegociación del TLCAN el reto de México será definir las diferencias entre lo “blanco y lo negro” para evitar el desmantelamiento de lo ya construido.

El funcionario explicó que durante la tercera ronda de la renegociación del TLCAN realizada en Otawa, Canadá, los negociadores estadounidenses encabezados por Robert Lighthizer lanzaron propuestas que son violatorias de las leyes internacionales, en las que destacan el freno a las exportaciones mexicanas de tomate, berries, otras, pero no de sus importaciones de manzana o duraznos.

“Hubo propuestas nuevas, en donde incluso no se han analizado las consecuencias para el país que lo propone. Hay nuevas propuestas gubernamentales, es clarísimo que nuestra obligación es ir marcando que México no puede cruzar esa raya, porque empezará a desmantelar lo construido juntos”, expresó en entrevista posterior a su participación en la Reunión Anual de Industriales 2017.

Guajardo Villarreal dijo a los industriales que se deberá tener claridad sobre los objetivos a perseguir en el nuevo TLCAN que beneficien a México. “Para ser fuertes en la mesa, siempre hay que estar preparados para un escenario sin TLCAN”, acotó.

Las amenazas del presidente Donald Trump se concretaron durante la tercera ronda de las renegociaciones del TLCAN, en donde se demostró que los negociadores estadounidenses pretenden reinventar y violar el comercio, aseveró el secretario de Economía

Por ello, el responsable del comercio exterior se comprometió con los industriales: “cualquier resultado final del TLCAN tendrá que ser sobre la premisa de que el rebalanceamiento del comercio sólo será posible a través de la expansión, no a través de la contención o la reducción”.

Aun cuando México no está sólo en la defensa de los logros del acuerdo comercial en diferentes rubros, al contar con el apoyo de actores privados y congresistas estadounidenses, afloran los riesgos, reconoció Guajardo, por lo que conminó a los empresarios a trabajar en la política industrial interna y la visión de diversificar mercados.