El presidente Donald Trump planea postergar la imposición de elevados aranceles a los autos importados, mientras Estados Unidos busca acuerdo con socios comerciales clave, dijeron fuentes de la industria este miércoles. El aplazamiento será por 180 días, o sea seis meses, dijeron ambas fuentes, agregando que inicialmente el mandatario había fijado el plazo en 30 días. La decisión oficial de Trump debería comunicarse antes del sábado, de acuerdo con la legislación.

Trump amenazó con fijar cargas arancelarias de 25% a los autos importados, una idea que alarma especialmente a la Unión Europea y Japón, así como también a México y Canadá.

La determinación de Trump, que debería concretarse antes del sábado, está basada en razones de seguridad nacional pero el presidente habría resuelto aplazarla mientras transcurren negociaciones. Los nuevos aranceles agravarían las ya tensas relaciones comerciales de Washington con sus principales socios comerciales que están disgustados por las tarifas punitivas que Estados Unidos le impuso el año pasado al acero y al aluminio.

La red CNBC y otros medios dijeron este miércoles más temprano que Trump esperará el resultado de negociaciones antes de decidir.

Fabricantes alemanes de autos están particularmente preocupados por la amenaza, pero en julio pasado Trump y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, declararon una tregua para llegar a un acuerdo. Funcionarios europeos dijeron reiteradamente que esperaban que Estados Unidos se atenga a lo pactado.

Por la ley estadounidense, Trump debe tomar una decisión, 90 días después de recibir un informe del Departamento de Comercial sobre la amenaza a la seguridad nacional que enfrenta el sector automotriz de su país. Esos 90 días vencen el sábado.

Si opta por elevar los aranceles, las nuevas tasas comenzarán a aplicarse 15 días después de anunciadas.

No obstante, el presidente puede demorar por 180 días la implementación si es que decide seguir negociando. Actualmente, la Casa Blanca busca acuerdos comerciales con la Unión Europea y Japón. A finales del año pasado pactó con México y Canadá una nueva modalidad de tratado norteamericano de libre comercio que sustituirá al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, vigente desde 1994.