El Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció que iniciará este lunes el proceso de aceptación de las peticiones de exclusión de ciertos productos de la lista aprobada por el presidente Donald Trump a los que se les aplicará aranceles a las importaciones de acero y aluminio.

Todas las solicitudes de exclusión, las objeciones a las solicitudes de exclusión enviadas y los comentarios sobre la regla final provisional estarán disponibles para su inspección y copia pública, y las decisiones podrían tardar en llegar hasta 90 días.

El anuncio se publicó este sábado en el sitio web del Registro Federal de Estados Unidos, en el que el Departamento de Comercio informa que la fecha efectiva para presentar los pedidos será este 19 de marzo y prevé la recepción de unas 4,500 solicitudes de negocios estadounidenses.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos ha recibido orden de empezar a recaudar los aranceles de 25% sobre el acero y de 10% sobre el aluminio a las 12.01 (0401 GMT) del 23 de marzo.

En tanto, en su último reporte anual, ArcelorMittal expuso que la industria siderúrgica en el mundo se ve dañada por la capacidad de producción global y las fluctuaciones en las importaciones y exportaciones de acero, que a su vez se ven afectadas por la existencia y los montos de los aranceles y los ciclos de almacenamiento y liquidación de los clientes.

En particular, China es el mayor consumidor mundial de acero y el mayor productor mundial de acero por un amplio margen, y el equilibrio entre su producción nacional y su consumo ha sido un factor importante que ha influido en los precios mundiales del acero en los últimos años.

En el 2015, por ejemplo, la demanda de acero de China disminuyó como resultado de una construcción del sector inmobiliario y una producción de maquinaria más débiles, lo que provocó un aumento de las exportaciones de acero de China, que más que duplicó entre el 2012 y el 2015, aumentando en más de 56 millones de toneladas a 112 millones toneladas en el 2015.

El equilibrio entre la producción interna y el consumo chinos mejoró en el 2017, como resultado de la mejora de la demanda interna en comparación con un aumento relativamente pequeño de la producción y el consiguiente descenso significativo de las exportaciones.

Además de China, otros mercados en desarrollo (como Brasil, Rusia y Ucrania) continúan mostrando una sobrecapacidad estructural, luego de que la demanda interna cayera fuertemente durante las recientes recesiones.

Por último, ciertos mercados desarrollados, especialmente el desarrollado en Asia y en menor medida en Europa, se encuentran en una situación de exceso de capacidad estructural a pesar de las medidas de racionalización adoptadas (en particular en Europa) por ArcelorMittal y otros productores en los últimos años.

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