Estados Unidos pidió a China llevar a cabo un comercio bilateral administrado de tal forma que el déficit comercial estadounidense entre ambas economías se reduzca en 200,000 millones de dólares anuales al final de 2020, de acuerdo con el documento que este fin de semana presentó a autoridades chinas.

El texto del “borrador marco” para el acuerdo sugerido dice: “China se compromete a trabajar con los importadores chinos para participar en transacciones comerciales a fin de alcanzar las metas acordadas por las partes”.

Estas transacciones están específicamente diseñadas para reducir el déficit comercial entre Estados Unidos y China en 100,000 millones de dólares en los 12 meses que comienzan el 1 de junio de 2018 y en 100,000 millones de dólares adicionales en los 12 meses que inician el 1 de junio de 2019.

Con ello, el déficit comercial con China habrá disminuido en al menos 200,000 millones de dólares al final de 2020 en comparación con el 2018.  Según el texto puesto a consideración, China dejará inmediatamente de proporcionar subsidios y otros tipos de apoyo gubernamental distorsionantes del mercado que pueden contribuir a la creación o mantenimiento del exceso de capacidad en las industrias objetivo del plan industrial Made in China 2025.

Para el 1 de enero de 2019, añade, China eliminará políticas y prácticas específicas con respecto a la transferencia de tecnología; tomará medidas inmediatas y verificables para garantizar el cese de las ciberintrusiones controladas por el gobierno chino en las redes comerciales de Estados Unidos y del robo cibernético dirigido a la propiedad intelectual, secretos comerciales e información comercial confidencial de compañías estadounidenses.

En una primera respuesta, el Diario del Pueblo, el periódico oficial del Partido Comunista, refirió en un editorial el sábado que el gobierno chino “nunca cambiará sus intereses principales y rechaza la demanda estadunidense (por ser) exorbitante”.

En Washington, el viernes, el presidente Donald Trump comentó: “Tenemos que lograr la equidad en el comercio entre Estados Unidos y China, y haremos eso”.

El borrador establece que China confirma que no pondrá objeciones, ni desafiará ni tomará otras represalias contra la imposición por parte de Estados Unidos de restricciones a las inversiones de China en sectores tecnológicos o “sensibles” de Estados Unidos que son críticos para la seguridad nacional estadounidense.

Otro de los puntos indica que, para el 1 de julio de 2020, China reducirá sus aranceles sobre todos los productos en sectores no críticos a niveles que no superen los correspondientes de Estados Unidos, y reconoce que éste puede imponer restricciones y aranceles a la importación de productos en sectores críticos.

El documento agrega que China emitirá una lista negativa nacional mejorada para inversión extranjera antes del 1 de julio de 2018. Dentro de los 90 días de la fecha en que China haga esto, Estados Unidos identificará restricciones de inversión existentes que niegan a los inversionistas estadounidenses acceso y tratamiento de mercado.

Tras la recepción de la lista de restricciones de Estados Unidos, China debe actuar “con prontitud” para eliminar todas las restricciones de inversión identificadas en un calendario que decidirán Estados Unidos y China.

Para lograr un trato justo con respecto a los proveedores de servicios y de los productos agrícolas de Estados Unidos, China se compromete a “mejorar” el acceso a su mercado “de formas específicas”, se propone en el borrador. Para discutir asuntos bilaterales, Estados Unidos envió en la semana una delegación a Beijing que incluyó al secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y al representante comercial, Robert Lighthizer.

“A menos que la administración de Trump se conforme con mucho menos de lo que demandó originalmente, las tensiones entre los dos países continuarán por algún tiempo”, opinó Chang Liu, economista para China de Capital Economics, en un reporte titulado: “EEUU pide la luna en las conversaciones comerciales con China”.

Sin embargo, la experta describió como “tranquilizador” el hecho de que las discusiones no hayan colapsado dadas las peticiones “poco realistas” de Washington y estima que todavía es posible un compromiso.

Lo que EU pide a China

Con el propósito de equilibrar la relación comercial bilateral con China, el gobierno de EU pretende introducir ciertas formas de comercio administrado y reservarse el derecho de imponer represalias comerciales extra. Aquí algunos puntos de lo que demanda:

  • Reducción del déficit comercial en 200,000 millones de dólares al 2020 (más de 50% del déficit del 2017).
  • Cese inmediato de subsidios que pueden contribuir a la creación o mantenimiento del exceso de capacidad en las industrias objetivo del plan industrial Made in China 2025.
  • Para el 1 de enero del 2019, eliminación de políticas y prácticas específicas con respecto a la transferencia de tecnología.
  • Medidas inmediatas y verificables para garantizar el cese de las ciberintrusiones chinas en las redes comerciales de EU y del robo cibernético dirigido a la propiedad intelectual.
  • China no debe objetar cualquier represalia y restricción de Estados Unidos a las inversiones de China en sectores tecnológicos o “sensibles” del país norteamericano.
  • Para el 1 de julio de 2020, China reducirá sus aranceles sobre todos los productos en sectores no críticos a niveles que no superen los correspondientes de Estados Unidos.
  • Estados Unidos debería poder imponer restricciones y aranceles a la importación de productos en sectores críticos, incluidos los identificados en el plan industrial Made in China 2025.

[email protected]