El regreso a Washington del jefe negociador de reglas de origen estadounidense, Jason Bernstein, envía un mensaje positivo de que existe un “interés legítimo” de Estados Unidos para encontrar una solución en el tema de reglas de origen del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) 2.0, luego de que Canadá planteó cambios en la metodología del contenido regional del sector automotriz, afirmó Arturo Rangel, presidente de la Comisión Automotriz de la Canacintra.

Los grupos negociadores de México y Canadá se reunieron junto con la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) para conocer más detalles de la nueva fórmula para integrar las reglas de origen en los automóviles y autopartes armados en Norteamérica, la cual plantea subir el porcentaje de componentes de la región.

El regreso del negociador estadounidense a Washington tiene que ver con encontrar consenso con los norteamericanos, con su industria, por lo que este fin de semana podría haber alguna respuesta, consideró.

“Vemos que hay interés legítimo, que no se busca descarrilar una negociación, por el contrario, se buscan alternativas para poder solucionar el tema de reglas de origen”, aseveró el representante del sector automotriz en la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) a El Economista.

Abundó: Es un escenario muy positivo, nos sitúa en el mejor de los escenarios hasta esta ronda.

Para el representante de la Canacintra, si el negociador estadounidense no le diera tiempo de regresar durante esta ronda, también es una noticia buena, porque se había mencionado que la reunión en México sería definitoria, lo cual “nos da la oportunidad de que haya más rondas y regresar al negociador para continuar con el tema”.

De acuerdo con empresarios involucrados en el análisis de los planteamientos canadienses, una de las opciones para destrabar las negociaciones se centra en el valor focalizado, que consiste en desaparecer la lista de rastreo vigente —que incluye a los insumos y componentes a los cuales se les cuantifica el valor y el lugar de producción— e incluir parámetros con mayor tecnología, puesto que el vehículo se ha modificado a lo largo de estos 23 años de vigencia del tratado.

“Lo que podríamos hacer es actualizar nuestras listas de rastreo, en la lista actual ya existen muchas piezas que se producen en la región y se debería considerar en la manera que se integran nuevas tecnologías”, dijo un representante empresarial, que prefirió permanecer bajo anonimato.

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