Estados Unidos propuso una nueva “píldora venenosa” en el marco de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN): aumentar los aranceles comprometidos en la Organización Mundial de Comercio (OMC) que aplica a la importación de automóviles, informaron fuentes al tanto.

Actualmente, el máximo arancel que puede imponer Estados Unidos a la importación de autos es de 2.5% a los países con los que no tiene tratados de libre comercio y que forman parte de la OMC.

Esta posición fue planteada por Estados Unidos, al tiempo que su presidente, Donald Trump, calificó positivamente las negociaciones con México sobre el TLCAN.

“El trato con México va bastante bien. Los trabajadores automotrices y los agricultores deben ser atendidos o no habrá trato. El nuevo presidente de México ha sido un caballero absoluto”, dijo Trump a través de su cuenta de Twitter.

En otro frente, Trump ha escalado una guerra comercial con China, a la vez que ha lanzado intermitentemente elogios al presidente chino, Xi Jinping.

Trump dijo este viernes que las negociaciones con Canadá deberán esperar, ya que sus aranceles y tarifas son altos. “Impuestos a los coches o no podremos hacer un trato”, dijo.

En general, los fabricantes de vehículos y partes apoyan el mantenimiento de las reglas de origen actuales, mientras que los grupos laborales buscan exigir un mayor porcentaje de contenido regional.

Muchos economistas y otros expertos sostienen que, si las reglas de origen aumentan en virtud del TLCAN, es posible que los Estados Unidos no logren las consecuencias previstas. Dicen que cierta porción del comercio de vehículos de motor en América del Norte probablemente no sea capaz de cumplir con los nuevos requisitos y quede relegado del TLCAN.