Drummond podría tener una sanción de hasta 2,947 millones de pesos colombianos (aproximadamente 1.7 millones de dólares), equivalentes a 5,000 salarios mínimos, si la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) comprueba que la compañía tiró carbón al agua con el objetivo de que la nave en la que transportaba mineral no se hundiese.

El director de la Dirección Marítima de Santa Marta, Guillermo Díaz, afirmó que la procuradoría para el medio ambiente (CorMagdalena), la ANLA y Drummond iniciarán el estudio técnico para confirmar si la empresa tiró parte del mineral al mar.

Según el directivo, lo que sí se puede saber con certeza es que las cucharas que entraron a la barcaza tiraron algo de material al mar .

La filial colombiana de la minera de origen estadounidense, dedicada a la extracción, procesamiento y comercialización del carbón y sus derivados, expresó en un comunicado que lo que se extrajo de la barcaza era solamente agua, que se había mezclado con carbón.

Guillermo Díaz señaló que éste es un caso atípico, pues normalmente estos eventos de hundimiento se presentan por colisiones. Tras la comunicación de Drummond con la autoridad marítima de Santa Marta, 13 de enero, se autorizó que se sacara el agua y después de que se controlara la situación, la Dimar realizó una inspección marítima en la que comprobó que no hubo ningún siniestro marítimo.

Según Luis Álvaro Pardo, especialista en derecho minero energético y director de Colombia Punto Medio, afirmó que además de la sanción monetaria, la compañía podría tener también una sanción técnica, decisión que es igualmente tomada por la autoridad ambiental colombiana, con base en el plan ambiental nacional. La obligación que tendría la Drummond de comprobarse que tiró carbón al mar sería resarcir el daño ambiental causado o compensarlo .

Guillermo Díaz agregó que la empresa está abierta a entregar información y a hacer el acompañamiento respectivo durante el estudio, así como asumir las responsabilidades en esta situación .

Según la minera, los eventos se presentaron la noche del 12 de enero en Puerto Drummond, construido por la compañía, debido al mal tiempo en la zona, con fuertes vientos y elevado oleaje, lo que obligó a suspender el cargue de un buque y a amarrar una de las barcazas a las boyas ubicadas en el lugar, esperando mejores condiciones climáticas. Sin embargo, esta barcaza recibió agua de mar en su interior, lo que generó el hundimiento de una parte de la nave. Esto obligó a actuar a quienes dirigían la embarcación buscando quitar peso y estabilizar la embarcación, por lo que tiraron agua al mar.

Contenido de la Red Iberoamericana de Prensa Económica