La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) tiene previsto comenzar en próximos días con la entrega de los televisores digitales a las familias de más escasos recursos que habitan en el Distrito Federal, a fin de que no se queden desconectados el 31 de diciembre una vez que la televisión análoga pase a ser historia.

El calendario de la transición a la televisión digital, proceso más conocido como apagón analógico, establece que es en enero cuando la dependencia debe comenzar con estas entregas a las familias que sean parte del padrón de beneficiarios de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), según cifras del 2013, se trata de poco más de 800,000 hogares capitalinos.

La directriz de estas entregas establece que a la par de la ciudad de México, la SCT también debe entregar otros cerca de tres millones de equipos en los estados vecinos de Hidalgo, México, Morelos y Puebla.

En el Distrito Federal, de acuerdo con datos de la SCT, la Sedesol y el INEGI, habitan 8 millones 851,080 personas, repartidos en 2 millones 388,554 hogares, de los que 800,000 serán los beneficiarios del gobierno federal para recibir un televisor con capacidad para recibir señales digitales.

El resto, 1 millón 588,554 hogares deberán, si no es que ya han comenzado a hacerlo, a migrar por sus propios medios con la adquisición de un convertidor o de televisor adecuado al estándar ATSC A/53, el adoptado en el país para el envío y recepción de señales de televisión digital.

La SCT tiene previsto invertir 7,737 millones de pesos durante el 2015 para el programa del apagón analógico en todo el país, según el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) aprobado por el Congreso. Expertos del sector de las telecomunicaciones han afirmado que estos recursos resultarán insuficientes para cumplir en tiempo con los objetivos del apagón analógico. También han cuestionado la entrega de televisores, en vez de decodificadores, como sí ha ocurrido ya en otros países.

El reto se agudiza, cuando sólo el 25.8% de los 31 millones hogares en México cuentan con un televisor con tecnología digital y el 69% miran televisión a través de aparatos de capacidad analógica. El 5.2% de los hogares restantes no cuentan con un televisor, es decir, 1.6 millones, según datos de la SCT.

Otro problema es que en el 2013, el 28% de los mexicanos desconocían o no contaban con la información suficiente sobre la televisión digital, según el Módulo sobre el Uso de las Tecnologías de la Información en los Hogares (Modutih) realizado por el INEGI.

El gobierno tiene a su favor que una tercera parte del 69% que tiene televisor analógico, también tiene acceso a la TV por cable, por lo que se atenuaría el riesgo de que quedaran desconectados con el apagón analógico, ya que podrán recibir las señales de televisión digital abierta a través de sistemas de TV restringida, gracias a las reformas constitucionales del 2013.

La SCT estima en su plan de trabajo sobre el apagón analógico, que 15.3 millones de hogares en México se informan y entretienen directamente con televisores de tecnología análoga. La Sedesol a su vez sólo atiende a 12.6 millones de familias que se informan por televisión abierta analógica.

Para el caso del Distrito Federal, el 52% de los hogares ve la televisión vía aparatos análogos, de acuerdo con el INEGI.

El Distrito Federal, junto con el Estado de México, Veracruz y Chiapas, son las entidades que en mayor medida miran TV en análogo y que significan el reto para el gobierno federal de llevarlas a la televisión digital a más tardar el 31 de diciembre.

Este reto crece en la ciudad de México, donde un televisor digital de marca reconocida rebasa los 5,000 pesos para los modelos de 32 pulgadas. En un vistazo a las páginas web de las tiendas comerciales, el precio promedio es de 4,500 pesos para los modelos de 24 pulgadas. Los hay desde 3,500 pesos para marcas genéricas o poco conocidas en el país. Los modelos más avanzados, que caen ya en las llamadas smart tv y con tecnología LED, cuestan de 13,000 a 24,000 pesos. También los hay en alrededor de 40,000 pesos para las gamas ultra.

En el caso de los convertidores, éstos rondan desde los 400 y hasta los 1,000 pesos en las tiendas minoristas.

En teoría, cada hogar capitalino deberá invertir el equivalente a 86 días de salario mínimo vigente para el 2015 en adquirir un televisor digital de 32 pulgadas y con precio de 6,084 pesos, como estima la SCT en su plan de trabajo.

También en teoría, el millón 588,554 de hogares del Distrito Federal que no serán apoyados por el gobierno en la migración, deberán erogar 635 millones 421,600 pesos en adquirir el número de decodificadores suficientes para no quedarse desconectados el 31 de diciembre y en el supuesto de que estos equipos tengan un costo de 400 pesos.

Si fueran televisores digitales la opción de los capitalinos, la cifra se elevaría a 705 millones 380,514 pesos, si se optara por un televisor digital genérico de 22 pulgadas.

Al momento, el gobierno federal ni el local tienen contemplada otra política que beneficie los hogares de la ciudad de México en la compra de televisores o decodificadores digitales.

Prevé sólo que lo mexicanos de todo el país se ahorrarán 1,638 millones de pesos en el consumo de energía eléctrica y la autoridad 3,276 millones por concepto de subsidios por año por el cambio de televisores digitales por análogos, además de los beneficios técnicos.

Nicolas.lucas@eleconomista.mx

mfh