Si bien subió menos de lo esperado,  6.9% que alcanzó la tasa de desempleo entre septiembre y noviembre del 2019 no logró disipar los temores de los economistas sobre el deterioro que dejará la crisis social en el mercado laboral chileno.

El dato informado el martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) sólo implicó un alza de 0.1 punto porcentual frente al mismo lapso del 2018, pero se ubicó muy lejos de 7.6% que esperaba el mercado.

Y, contraria a las expectativas, la cifra reveló un incremento de los ocupados de 1.4% y de una fuerza de trabajo que lo hizo a un mayor ritmo: de 1.5 por ciento.

Por género, la peor parte se la llevó la desocupación femenina, que se empinó 0.5 puntos porcentuales hasta 7.8%; mientras que en los hombres cayó 0.3 puntos porcentuales a 6.2 por ciento.

Previo a estos antecedentes, los economistas apuntaban a que en este periodo se comenzaría a ver una mayor destrucción de los puestos de trabajo debido al conflicto latente en el país.

“Se ve una situación estable en la tasa de desempleo que no se condice con la caída de la actividad”, señaló la economista jefa de Banchile, Carolina Grünwald, quien reconoció sorpresa, pero mantuvo su estimación de una tasa de dos dígitos para los primeros trimestres móviles de este año.

“Como es una encuesta, probablemente se va a demorar en reflejar la baja en el empleo, ésta se verá con algún rezago”, afirmó.

El economista senior de Libertad y Desarrollo, Tomás Flores, hizo notar que si bien 6.9% podría ser tomado como “que no ocurrió nada” post 18 de octubre, si se compara con la estimación que tenía para este periodo previo al conflicto, la tasa de desocupación “da cuenta de un crecimiento de casi medio punto”.