Los costos totales del derrame petrolero en aguas del Golfo de México podrían superar los 14,000 millones de dólares para la petrolera British Petroleum (BP), estimaron analistas.

Tan sólo por costos de contención y limpieza, la empresa requeriría de al menos 4,600 millones de dólares, de acuerdo con información del periódico británico Daily Mail.

La semana pasada, BP dijo que estaba gastando 6 millones de dólares por día en la limpieza, pero admitió que esta cifra podría ser superior cuando la mancha tocara tierra.

El incidente, que inició el pasado 20 de abril tras la explosión de la plataforma de exploración Deepwater Horizon, propiedad de British Petroleum, dejó 11 trabajadores desaparecidos y dos días después se derrumbó la estructura a unos 80 kilómetros de la costa de Louisiana, generando un gran flujo de petróleo que amenaza con convertirse en una de las peores catástrofes económicas y ambientales.

Aunque oficialmente se dijo que el pozo sin sellar vertía al mar aproximadamente 5,000 millones de barriles de petróleo al día, el secretario del Interior de Estados Unidos, Ken Salazar, dejó entrever que en el peor de los casos podrían estar brotando 100,000 barriles. Actualmente, la mancha tiene aproximadamente el tamaño de Puerto Rico.

Pesca y Turismo, entre los más afectados

Autoridades estadounidenses ya restringieron la pesca comercial y recreativa por un mínimo de 10 días en aguas federales afectadas, por lo que el costo para la industria pesquera de Louisiana podría ser de 2,500 millones de dólares, mientras que la industria del turismo de Florida podría perder 3,000 millones de dólares, previeron analistas.

El presidente Barack Obama calificó este derrame petrolero como un desastre ambiental enorme y posiblemente sin precedente, por lo que se comprometió a hacer todo lo posible durante el tiempo que sea necesario para detener la crisis.

La Casa Blanca dijo que no permitirá nuevas perforaciones hasta que se analice las circunstancias en que explotó y se hundió la plataforma la semana pasada.

Durante una visita a la zona afectada en Venice, Louisiana, el Presidente dijo que el foco está en poner límite al derrame, al tiempo que prometió que el gobierno de Estados Unidos haría lo que sea necesario durante el tiempo que sea necesario para finalizar la crisis.

Ante las críticas a la lenta reacción del gobierno, Obama defendió la respuesta de su administración: Desde el primer día nos hemos preparado para lo peor, aunque hemos deseado que fuera lo mejor posible , dijo.

Asimismo, aseguró que British Petroleum es responsable por el derrame y pagará la factura .

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