La industria automotriz demanda que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) abra el diálogo para definir una norma de eficiencia energética vehicular eficiente y funcional para México, basada en la normatividad de Estados Unidos, y que además no promueva en nuestro país el consumo de autos usados, el cual tiene un resultado perverso para las emisiones de Gases de Efecto Invernadero.

Así lo estableció Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), a El Economista, al reiterar que el sector automotor está en favor de una norma de eficiencia energética que beneficie a los consumidores y al medio ambiente.

Tenemos que tener un diálogo con los responsables de (la Secretarías de) Energía y Medio Ambiente, no lo hemos tenido(…). A partir del proceso formal de la normalización de esta norma, no hemos tenido ningún contacto de diálogo que no sea formal, a menos que no sea del Comité , sostuvo el dirigente empresarial.

La AMIA le apuesta al diálogo con el gobierno federal y estamos convencidos de que con esta administración (de Felipe Calderón) podemos lograr esa norma exitosa , acotó.

Eduardo Solís explicó que, en mayo pasado, se solicitó por escrito el acceso al diálogo con la Semarnat, de modo que la respuesta fue que no estaba previsto el diálogo entre el proceso de normalización: Se nos hace muy extraño siendo una normatividad tan importante como ésta .

El Presidente de la AMIA expresó que urge una norma basada en la normatividad estadounidense Corporate Average Fuel Economy, en donde se beneficie al consumidor y al medio ambiente.

RESULTADOS LIMITADOS

No obstante, el proyecto de norma tiene resultados muy limitados en materia de mitigación de Gases de Efecto Invernadero. La AMIA calcula que las toneladas de CO2 netas mitigadas con la regulación en los próximos 33 años solo llegan a 8.4 millones, cantidad equivalente a las emisiones de CO2 de los autos usados importados que han entrado a nuestro país en los últimos cuatro años , increpó.

Se espera que la Semarnat entregue la corrección y ampliación a la Cofemer para que subsane sus costos y beneficios. Desde el 19 julio no ha respondido.

Solís aseguró que los juicios de nulidad solicitados por la industria no buscan detener ni frenar la normatividad, sino apostar por una solución integral de autos nuevos y usados.

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