Tal como se encuentra la Comisión del Trabajo y Previsión Social en la Cámara de Diputados, así quedó la reforma laboral: abandonada.

Desde el pasado martes 13, la Comisión del Trabajo, que recibió hace un año la reforma a la Ley Federal del Trabajo propuesta por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para su discusión y aprobación en un periodo de 45 días, quedó sin Presidente, ya que el diputado que la encabeza -Tereso Medina- solicitó licencia para contender como suplente en un escaño para el Senado de la República y aún nadie ha tomado su lugar.

La Comisión tenía como propuesta la que presentó el PRI el pasado 10 de marzo del 2011, en la que, sin tocar a las organizaciones sindicales, proponía cambios en más de 100 artículos de los 1,010 de la Ley Federal del Trabajo.

La propuesta del PRI tenía como fin regular la introducción de nuevas formas de contratación; fortalecía aspectos como productividad, el desempeño de los sindicatos, el trabajo decente, modificaciones a la impartición de justicia y desaparecía figuras como el término de las relaciones laborales atribuidas a la causa de fuerza mayor y el registro de sindicatos.

De los 600 cambios que propuso el Partido de la Revolución Democrática (PRD), 400 del Partido Acción Nacional (PAN) y de los 200 del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se lograron 150 coincidencias con las que se proponía sacar una reforma que no prosperó, sin embargo, los procesos electorales del Estado de México y la sucesión presidencial cancelaron toda posibilidad a que sea discutida.

De esta manera, tampoco se cumple con el Plan Nacional de Desarrollo del gobierno federal, en el que se pretendía en el 2012 tener la promulgación de la nueva Ley Federal del Trabajo.

HACE LLAMADOS

En la pasada feria del empleo, a la que acudieron miles de trabajadores en Cancún, el presidente Felipe Calderón nuevamente hizo un llamado al Congreso para que sin simulación y pretexto apruebe la reforma a la ley laboral.

Al respecto, el diputado Armando Ríos Piter (PRD) aseguró: Pedimos respeto y pedimos un lenguaje que permita construir los puentes de diálogo con el Poder Legislativo para que haya avances. Espero que el titular del Ejecutivo se tranquilice para no caer en actitudes irresponsables que empiecen a resquebrajar el frágil tejido de gobernabilidad que tenemos .

En tanto, los diputados integrantes de la Comisión del Trabajo (como el priísta Armando Neyra) argumentaron que primero debe haber un consenso para avanzar en las modificaciones de la reforma.

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