Uno de los efectos colaterales que tuvo la degradación a México por parte de la autoridad aeronáutica de Estados Unidos el año pasado fue el incremento en el precio de los seguros para las aerolíneas, aseguró el director de Volaris, Enrique Beltranena.

Con base en un análisis que realizó a un grupo de empresas de Latinoamérica que suman 657 aeronaves, concluyó, entre otras cosas, que además del impacto enorme que tienen los accidentes catastróficos en los gastos de operación, también influyen las calificaciones externas que se hacen a los trabajos que realizan los gobiernos en el sector aéreo.

El gran problema es que eso es contagioso. Si la autoridad en México pierde la categoría 1, como sucedió, la tasa de seguros que pagamos se incrementan aunque no hayamos tenido accidentes en varios años , agregó el directivo. Sin embargo, no ofreció cifras para no balconear a ninguna línea aérea.

En su participación en la Segunda Cumbre Panamericana de Seguridad explicó que el pago de los seguros en situaciones simples depende de tres factores: el tamaño de la flota, su valor promedio y antigüedad.

A Pesar de que en los últimos cinco años la edad de los aviones pasó de 18 a 9.4 años, situación que podría representar un pago menor, cuando ocurre algún accidente, como pasó hace unos meses en Brasil, las empresas que operan cerca de la región también han visto incrementos notorios.

Beltranena señaló que hay ocasiones en que las cotizaciones que les hacen no toman en cuenta la relación que existe con el número de pasajeros que transportan y su costo o el número de despegues y el de viajeros.

También observó que en el país no se otorga el mismo trato a las empresas jóvenes, como es el caso de su empresa y el de Interjet, porque la tasa de riesgo que se les aplica es mayor a la de sus competidores. Esta situación es grave porque el aparato de supervisión de la aviación de México no es suficientemente viable para que los aseguradores, en su momento, puedan calificar y reducir el riesgo .

Institución aeronáutica más fuerte

La experiencia que dejó la degradación a la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) al país fue fortalecer su margen de operación y aquel jugador que no cumpla con la normatividad no está volando , afirmó su titular, Héctor González Week.

Uno de los elementos que motivó la baja por un periodo casi seis meses, fue la falta de pilotos inspectores. En enero del año pasado había 8, en julio 12 y en la actualidad 40, con lo cual se puede atender las necesidades de la industria. El total de inspectores en la dependencia ya es mayor a 630.

Para dar seguimiento a las sugerencias hechas al país, además de contratar más personal, en algunos casos se les incrementó su salario hasta 52 por ciento.

Fue una decisión que tomó en su momento la Secretaría de Comunicaciones y Transportes a través de una negociación con Hacienda, ellos nos asignaron los recursos , explicó, este año se incrementó 25% el presupuesto para la DGAC.

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