Seis años después del estallido de la crisis económica y financiera global, los mercados de trabajo de muchos países están sumidos en la depresión, el déficit mundial de empleos es superior al del inicio de la crisis en el 2008 y el mundo se enfrentará a una recuperación de la economía, débil y desigual, en el 2015, y probablemente también en años venideros, estimó la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En su informe sobre el panorama laboral, el organismo internacional detalló que en esas circunstancias, la llegada al mercado de 404 millones de nuevos trabajadores a lo largo de la próxima década y la creación de oportunidades de trabajo decente y productivo para 202 millones de desempleados supone un inmenso desafío .

De ahí, enfatizó que para ir hacia una recuperación y un desarrollo sostenibles, se requiere que se adopten estrategias de crecimiento proactivas, inclusivas y centradas en el empleo y se establezcan marcos de políticas coherentes en el plano mundial y nacional tanto en los países industrializados como en las economías emergentes y en desarrollo.

Dada la fragilidad en el crecimiento económico mundial, la OIT estima que al finalizar el 2014, y durante el 2015, la tasa de desempleo a nivel mundial sea de 6.1%, mientras que las economías avanzadas y la Unión Europea (UE) registrarán tasas de 8.6 y 8.4%, respectivamente.

En México, esta tasa aceptada por la OCDE es de 4.8% ya que como personas ocupadas se considera a los que están en la informalidad laboral o en empleos parciales que permiten ubicarlos en este renglón.

Cabe destacar que las proyecciones para la Unión Europea serán de 11.1% para el 2014 y el 2015.

Derivado de la fragilidad del crecimiento económico mundial, las proyecciones de la OIT estiman que el desempleo mundial aumentará de 202 millones de desocupados en el 2014 a 206 millones de personas en el 2015.

Destaca que en las economías avanzadas y la Unión Europea se prevé que el desempleo será de 44 millones 700,000 personas en el 2014 y de 44 millones de desocupados en el 2015.

Estos resultados tan negativos ocurren probablemente debido a que en muchos países los efectos de la competitividad se han visto empañados por la disminución de la participación de los ingresos provenientes del trabajo .

El crecimiento del salario real sufrió una drástica caída durante la crisis del 2008 y el 2009, registró cierta recuperación en el 2010 y posteriormente una nueva desaceleración.

A nivel mundial, el crecimiento del salario mensual real promedio fue de 2.0% en el 2013, una reducción con respecto a 2.2% del 2012, y aún tiene que recuperar los niveles anteriores a la crisis, cuando en el 2006 y el 2007 el crecimiento de éstos rondaba 3.0 por ciento.

Además, la informalidad sigue planteando muchos problemas en los países en desarrollo. Una recopilación reciente de las estadísticas pertinentes de 47 países y territorios muestra que, en promedio, más de 40% de los empleos no agrícolas en los países en desarrollo se enmarca en el sector informal.

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