Con el propósito de incentivar la llegada de nuevas armadoras automotrices a México, el Gobierno Federal decidió dar marcha atrás al proyecto de modificación del decreto automotriz del 2003 impulsado por el gobierno calderonista, por el cual se buscaba elevar de 50,000 a 100,000 unidades anuales el piso de producción a las armadoras instaladas en el país para el goce de medidas preferenciales.

Mediante un comunicado, la Secretaría de Economía (SE) informó ayer que fue el pasado 10 de enero cuando presentó ante la Comisión Federal de Mejora Regulatoria la solicitud de baja de expediente para el anteproyecto de modificación del Decreto para el apoyo de la Competitividad de la Industria Automotriz Terminal y el Impulso al Desarrollo del Mercado Interno de Automóviles.

Dicho decreto, publicado el 31 de diciembre del 2003 otorga beneficios como la concesión de cupos para la importación de autos libre de arancel y su tentativa de modificación en la recta final de la pasada administración generó el descontento de empresas como Toyota, al no cumplir con la producción de las 100,000 unidades anuales.

No obstante la SE indicó que optó por desistirse de modificar el decreto en virtud de que todas las empresas productoras de vehículos en nuestro país (...) cumplirían sin problema, actualmente o en el futuro inmediato, con la propuesta vertida en el anteproyecto de incrementar de 50,000 a 100,000 vehículos anuales la producción para mantener el registro y los beneficios del Decreto .

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