El petróleo cayó con fuerza el martes por segunda sesión consecutiva, en medio de preocupaciones por el panorama de la demanda y el aumento de la oferta, mientras se disipaba la esperanza de un acuerdo sobre recortes de producción entre la OPEP y Rusia.

El mercado borró buena parte de las ganancias de la semana pasada, cuando el barril subió casi 20% en cuatro días -desde los mínimos tocados a mediados de enero-, en medio de reportes de que Arabia Saudita había sugerido un recorte de producción.

El barril de light sweet crude (WTI) para entrega en marzo perdió 1.74 dólares a 29.88 y volvió a quedar por debajo del piso de los 30 dólares por primera vez desde el 21 de enero.

En el mercado de Londres el barril de Brent, para entrega en abril, bajó 1.52 dólares, a 32.72 dólares.

La mezcla mexicana de exportación cerró con una caída de 5.234% para cotizar en 5.23 por ciento.

La canasta de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se cotizó el lunes en 29.69 dólares, lo que representó una ganancia de 58 centavos de dólar (1.99%) respecto del cierre previo, informó el cártel.

Reservas en baja con el trasfondo de improbables acciones coordinadas para rebajar la producción; eso hizo que los precios resultaran desbordados por esa orientación a la baja , comentó Matt Smith, de la firma ClipperData.

Arabia Saudita no cede

Tim Evans, de Citi, dijo que las conversaciones entre Rusia y Venezuela no condujeron aún a ninguna medida clara para reducir la producción y sostener los precios. No hubo una apertura clara que ayude a convencer a Arabia Saudita de que cambie sus previsiones de producción, añadió. Arabia es el mayor productor mundial y lidera la OPEP y se niega recortar su producción.

El mercado está pendiente del volumen de las reservas estadounidenses de crudo que se conocerá este miércoles. Este mes la mayoría de las refinerías realizarán tareas de mantenimiento, lo que debería conducir a una merma del consumo.

La calificadora crediticia S&P colocó a Repsol y otras cinco grandes petroleras europeas en Vigilancia Negativa, con lo que amenaza con una posible rebaja en sus calificaciones crediticias debido a su previsión a la baja en el precio del petróleo para los próximos años.

La agencia ha rebajado la calificación a Royal Dutch Shell a A+ desde AA- y ha situado en Vigilancia Negativa las notas de Repsol, BP, Eni SpA, Statoil y Total.

El pasado 12 de enero la agencia de calificación revisó a la baja sus previsiones de precios para el Brent, situándolo en 40 dólares el barril para este año, en 45 dólares para el 2017 y en 50 dólares para el siguiente ejercicio. (Con información de agencias)