Con un choque entre PRI y PAN por acusaciones mutuas de presiones sobre la reforma laboral, el Senado escuchó ayer a académicos y abogados laborales que expusieron preocupaciones sobre los contratos por horas y salarios caídos. Pidieron a los senadores no responder al mito de que la flexibilidad laboral generará empleos.

El coordinador del PAN, Ernesto Cordero, dijo que no hay riesgos de que la reforma laboral se congele en la Cámara de Diputados en caso de que el Senado modifique la minuta para incorporar reglas de democracia y transparencia sindical, como exigen senadores panistas.

Yo no veo ningún riesgo, quien pretende asumir que hay un riesgo de regresar una iniciativa a la Cámara de Diputados, pues lo que pretende es chantajear , dijo.

El coordinador del PRI, Emilio Gamboa, agregó que no serán los chantajes ni presiones, sino los votos en la Comisión del Trabajo los que tomarán en cuenta los senadores para decidir si insertan temas como la transparencia en las cuotas sindicales. Afirmó que no es un chantaje, sino una verdad, que la iniciativa preferente del presidente Felipe Calderón en materia de reforma laboral perdería el carácter preferente, en caso de que haya cambios en el Senado.

El senador priísta y líder de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, Joel Ayala, acusó que el tema de la democracia sindical es una cortina de humo para distender la actuación de los empresarios.

En ese marco, por la tarde, los senadores recibieron en la Comisión de Trabajo a abogados, académicos y especialistas del tema laboral.

Ciro Murayama, de la Facultad de Economía de la UNAM, comentó que la iniciativa de reforma parte de premisas falsas, ya que el mercado mexicano no es rígido.

Afirmó que la reforma es limitada y con poco alcance, porque no toca las juntas de conciliación de arbitraje; no se reforma la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, a pesar que ahora el salario es 30% de lo que fue hace tres décadas.

El presidente de la Comisión Laboral de la Coparmex, Tomás Natividad, dijo que la reforma laboral aprobada por los diputados es inflexible, rígida, parcial en todos sus aspectos . Agregó que una ley laboral requiere mayores cambios a los ahora propuestos; en la relación laboral, la intervención gubernamental debe ser sólo la necesaria.

Arturo Alcalde Justiniani, abogado laboralista, expuso que el límite de pago de salarios vencidos máximo por 12 meses provocará despidos injustificados e hizo un llamado para que se incluya el tema de las cuotas sindicales.

[email protected]