El valor de producción generado por las empresas de la construcción registró en mayo un desplome de 10.3% en su variación anual, el mayor para cualquier mes al menos desde el 2007 (año en el que inician los registros), con lo que además hiló 11 bajas consecutivas, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC), por tipo de obras, las relacionadas con el sector energético (gasoductos, oleoductos, estaciones de bombeo plantas de almacenamiento de hidrocarburos o plantas de procesamiento de gas natural) fueron las únicas con un signo positivo en igual comparación, al crecer 37 por ciento.

En mayo, con base en cifras desestacionalizadas, el valor de producción presentó una caída de 3.1%, en términos reales, respecto al mes previo, que también fue la mayor del año, que inició con un alza de 2.5% en enero.

Con base en cifras del instituto, el indicador de personal ocupado total disminuyó 4.7%, respecto a mayo del 2018; las horas trabajadas, 5.2%, y las remuneraciones medias reales, 0.7 por ciento.

El Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción —dependiente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción— consideró que la escasez de inversión pública, además de la incertidumbre en el sector privado, ha ocasionado los impactos negativos y que al quinto mes de mayo 53% de las entidades federativas de país se encuentra en semáforo rojo en el valor de producción de sus empresas constructoras.

En la variación anual, la mayor baja observada fue en el rubro de otras construcciones, 25.8%; seguido de transporte, 18.4%; electricidad y comunicaciones, 7.9%; edificación, 7.9%, y agua riego y saneamiento, 6.7 por ciento.

En su semáforo económico estatal de la industria de la construcción a mayo, el centro refiere que de las seis entidades que tienen actividades energéticas, cuatro tienen signos positivos: Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León y Guanajuato, lo que muestra una correlación con el aumento referido de 37% en petróleo y petroquímica.

La vivienda también impacta

El director de la consultoría Forecastim, Ricardo Trejo, consideró que otro factor que ha impactado a la construcción en el presente año es la baja actividad en el sector de vivienda, considerado en el rubro de edificación y que está relacionado con el sector privado.

“La vivienda se mantenía a flote, pero ya se vio que en el segundo trimestre se contrajo y eso hizo que toda la industria se viera afectada. Es preocupante, porque dentro de ella se incluye la de carácter social y no se reactiva”, dijo.

Desde su punto de vista, la menor actividad en dicho subsector está relacionada también con la autoconstrucción, que no encuentra elementos para tener una actividad dinámica y el comportamiento es parecido al registrado en el 2014. Además de que recordó el comportamiento cíclico de cada inicio de sexenio gubernamental.

El directivo señaló que a pesar de que la encuesta del Inegi no entra a detalle en el tema de vivienda, sino que hace el muestro para captar a las empresas constructora plenamente identificadas, en el acumulado de información de todo el sector es muy relevante y presenta tendencias, por lo que es coincidente con la baja del PIB de la construcción de 3.2% entre enero y mayo pasados.

“Las caídas son consecuencia del poco flujo de inversión y se miran pocos signos alentadores. La ENEC capta el comportamiento del sector y se percibe que en el segundo semestre del año haya una débil recuperación. En obra pública vemos un repunte hasta el último trimestre del 2019 y en la inversión privada podría tener mayor actividad hasta principios del próximo año”, refirió.

Así, el director de Forecastim, prevé que la construcción tendrá un año con signo negativo.

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