En agosto pasado, la actividad industrial en México tuvo un leve respiro, al registrar una contracción de 1% en su comparación anual con cifras desestacionalizadas, es decir, inferior a la de 2.7% observada en julio, de acuerdo con el reporte mensual de actividad fabril difundido el viernes pasado por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística.

La mejora es atribuible a un mejor comportamiento mensual de tres de sus cuatro componentes. El subíndice de minería, por ejemplo, tuvo un alza de 5.2% con respecto a julio, su mayor salto mensual desde octubre del 2017 (de 6.1 por ciento).

El de generación y distribución de energía eléctrica, distribución de agua y de gas por ductos (también conocidas como utilities) avanzó 1.8%, y el de construcción 2.3 por ciento. En tanto, la actividad manufacturera —el rubro de mayor peso en la actividad fabril del país— fue 0.4% inferior respecto al mes previo.

Reflejo de estas dinámicas, las variaciones interanuales de agosto de los componentes industriales fueron: minería, -3.4% (-7.5% en julio); utilities, 2.6% (1%); construcción, -2.4% (-8.8%), y manufactura, 0.3% (1.1 por ciento).

La mejora en minería se debió al subíndice de extracción y petróleo en gas (+4% intermensual), mientras que el avance en construcción fue apuntalado por el componente de edificación (+3.2% intermensual).

“Hacia adelante, esperamos que los esfuerzos por recuperar ambas industrias (minería y construcción) se vean reflejados en crecimientos más consistentes”, opinó Monex en un reporte.

En el caso de la minería, y en particular del subrubro petrolero, el avance coincide con el leve repunte mensual de la producción de crudo en agosto (+0.7%) reportada por Petróleos Mexicanos, que, según la dirección de la empresa, se trataría del freno a la caída sistemática de la producción en los últimos 14 años.

Sobre el repunte en construcción, el Grupo Financiero Banorte escribió que “algunos comentarios de cámaras empresariales apuntan a ciertos avances en el sector en Ciudad de México en el último mes, con ciertas medidas del gobierno capitalino que buscan reactivar el sector”.

Esta industria acumula un descenso de 4.6%, su mayor caída desde el 2009, afectada por menor obra pública y por el freno en obras de edificación en entidades como CDMX, debido al relevo de gobierno.

Tanto Monex como Banorte consideraron los datos de agosto y anticipan una mejora en el dinamismo fabril hacia el cierre del año, especialmente si se ratifica el T-MEC, aunque coincidieron en que en el 2019 la actividad industrial presentará una disminución en comparación con el 2018.

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