El papel de la mujer en el mundo laboral es crucial para México, toda vez que representa una contribución fundamental en el cumplimiento de los objetivos nacionales de desarrollo social, educativo, comunitario y económico.

En su faceta como colaboradoras y trabajadoras en diferentes niveles, las mujeres han facilitado la transición hacia el siglo XXI , señaló Pedro Borda Hartmann, director general de la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (AMEDIRH).

En ese sentido, expuso que ocho de cada diez mujeres ocupadas desempeñan actividades en el sector terciario:

  • 31.8% son comerciantes
  • 27.4% son trabajadoras en servicios personales
  • 14.2% son oficinistas

En tanto la proporción de hombres que trabajan en empresas y negocios (55%) es superior al de las mujeres (38.2%).

Borda recordó que hay mujeres como María Asunción Aramburuzabala, Vicepresidenta del Consejo de Grupo Modelo; Gabriela Hernández, Presidenta y Directora General de General Electric México; Carla Juan Chelala, Directora General de Mercadotecnia de Grupo Banorte-IXE, Mónica Flores, Directora General de Manpower o Claudia Maya Vicepresidenta de Recursos Humanos de American Express, que son ejemplos de quienes se han enfrentado a cualquier dificultad para ocupar esas posiciones.

El proceso ha sido paulatino, aunque todavía muy lento. Hay un crecimiento y también, un reconocimiento de las particulares cualidades de las mujeres por parte de las organizaciones, como son la disciplina, el entusiasmo y la creatividad , afirma Pedro Borda.

Agregó que alrededor del 95.9% combina las actividades laborales con los quehaceres del hogar. Esto no sería de llamar la atención, si no fuera porque sólo en el 56.9% de los casos se presentan las mismas condiciones para los hombres. Evidentemente, hay un desequilibrio que aún pone en desventaja a las mujeres que buscan desarrollarse de forma integral .

Estas y otras diferencias encuadran el fenómeno conocido como Techo de Cristal . Es el límite casi imperceptible que impide que las condiciones de trabajo de las mujeres mejoren en diversas naciones, entre ellas México .

Por ejemplo, produce efectos como el hecho de que las mujeres mexicanas con preparación media superior, perciban en promedio, 5.4 pesos menos por hora que los hombres con la misma preparación, de acuerdo con los datos del INEGI del año pasado.

A pesar de ello, la mujer tiene un papel protagónico: mirarla, incluirla, desarrollar su talento e impulsarla, es una responsabilidad social compartida que recae en todos los sectores de la sociedad mexicana, en la lucha por el equilibrio, la justicia social y el acceso a una vida y trabajos dignos .

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