La inminente crisis de la Organización Mundial de Comercio (OMC) ocurrirá mientras ha recibido un récord de casos de solución de controversias que ya no podrán resolverse a partir de este 10 de diciembre.

Como medida de presión desde mediados del 2017, Estados Unidos ha bloqueado la selección de nuevos integrantes del Órgano de Apelación. En caso de no alcanzarse una solución en las próximas semanas, éste dejaría de funcionar desde esa fecha, al no contar con el número mínimo de integrantes requerido.

En la práctica, esto implicaría el cese de la función de la OMC como foro de solución de controversias.

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina (Cepal), ello es particularmente preocupante dado el continuo aumento del número de controversias, en un contexto mundial de creciente proteccionismo: entre enero del 2018 y septiembre del 2019 se iniciaron 55 controversias, lo que representa un alza de 62% respecto de las 34 iniciadas entre el 2016 y 2017, y el doble de las 27 iniciadas entre el 2014 y 2015.

Hasta mediados de octubre del 2019, Estados Unidos no ha explicitado sus demandas para levantar el veto a la designación de nuevos miembros del Órgano de Apelación. “Esto hace muy improbable que se logre evitar el cese de sus funciones”, previó la Cepal.

Hace una década, el entonces director general de la OMC, Pascal Lamy, declaró que el sistema de solución de controversias era ampliamente considerado “la joya de la corona” de la OMC.

Sin embargo, éste ya enfrentaba problemas que se han agravado desde entonces. Por una parte, el creciente número y complejidad de los casos que se someten a su consideración ha reducido progresivamente su capacidad para resolver las controversias de forma oportuna.

Por otra parte, sucesivas administraciones estadounidenses han sostenido que el Órgano de Apelación de la OMC ha excedido frecuentemente su mandato, al hacer interpretaciones de los acuerdos de la organización que exceden los derechos y obligaciones negociados por sus miembros. Según esta visión, el problema se ve agravado por la tendencia del Órgano de Apelación a considerar que sus resoluciones constituyen precedentes.

“No creo en la fecha fatal (...) Esto requiere paciencia y mucho diálogo y entendimiento”, dijo Ángel Villalobos, director general de Comercio Internacional de Servicios e Inversión de la Secretaría de Economía, quien fue además propuesto por el gobierno federal para ser representante de México ante la OMC, cargo que aún requiere la ratificación del Senado de la República.

Villalobos sostuvo que tarde o temprano habrá una solución en este asunto y puso como contexto que India tardó seis meses en aceptar el Acuerdo de Facilitación de Comercio de la OMC. “Estados Unidos está pensando en que tiene derecho a hacer eso”, añadió.

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