El financiamiento automotriz para autos nuevos cerró con cifras negativas durante el 2019, al disminuir 9.2% comparado con el 2018, lo que representa la caída más drástica desde la crisis del sector; en contraste, las ventas a crédito de unidades seminuevas aumentaron 14% respecto a igual año, reportó la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

Durante el 2019, las empresas financieras registraron 790,823 colocaciones de vehículos nuevos, lo que representa 80,501 unidades menos contra el periodo anual del 2018.

Las unidades nuevas financiadas representan 60% del total de las ventas que tuvo la industria automotriz durante el año pasado, de 1 millón 317,727 unidades.

Por tipo de crédito automotriz, las financieras de marca otorgaron créditos a 91% de los consumidores que adquirieron unidades nuevas; los bancos lo hicieron con 80% para nuevos y las empresas de autofinanciamiento respaldaron a 100% a los autos nuevos.

Los créditos por marca tuvieron una participación de mercado de 66.7% con 527,339 unidades 0 kilómetros; le siguió bancos con 29.6% y 234,070; mientras que autofinanciamiento se quedó con 3.7% con 29,414 unidades.

El crédito a las unidades seminuevas por los distribuidores alcanzó los 111,203 vehículos, considerado como el mayor volumen de los últimos seis años.

El director de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, Fausto Cuevas, indicó que para contrarrestar las cifras negativas, “hemos tenido reunión con empresas del sector y organismos de la industria, para definir una propuesta que facilite la recuperación, lo cual permitiría abaratar el crédito y poder ampliarlo”.

Guillermo Rosales, director de la AMDA, mencionó que existe el espacio para crear un programa anticíclico enfocado en la renovación de flota vehicular por parte de las pymes y que combine instrumentos ejecutados por la banca de desarrollo, menores tasas y subsidios del gobierno.

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